Policiales

Rompen a patadas la puerta para saquear una vivienda en zona sur

Un docente fue víctima de un robo en su casa de la zona sur mientras estaba ausente. Los intrusos ingresaron tras romper a golpes una pesada puerta de madera y se llevaron algo de dinero, ropa, electrónicos y una valiosa bicicleta importada.

Miércoles 29 de Octubre de 2014

Un docente fue víctima de un robo en su casa de la zona sur mientras estaba ausente. Los intrusos ingresaron tras romper a golpes una pesada puerta de madera y se llevaron algo de dinero, ropa, electrónicos y una valiosa bicicleta importada.

El robo ocurrió el lunes, entre las 20 y las 21, en una casa de Sánchez de Bustamante y Castro Barros donde vive Iván, un profesor de dibujo técnico que estaba dando clases en el colegio Nuestra Señora de la Guardia. "Es probable que hayan conocido mis horarios, son siempre los mismos", comentaba ayer el joven de 27 años aún sorprendido por el hueco que dejaron los delincuentes en la robusta puerta de madera.

"No sé si habrá sido a patadas o si la golpearon con un tirante, como en la edad media. Pero al parecer nadie escuchó ni vio nada, sólo una vecina oyó movimiento de muchas motos a esa hora, pero puede haber sido gente que viene a las canchas de fútbol 5", señaló la víctima, que se enteró del robo a través de sus padres, con quienes se comunicó un vecino.

Cuando llegó a su casa, Iván se topó con un triste escenario. Además de la puerta destrozada, los ladrones se llevaron todo lo que pudieron: "Algo de efectivo, no mucho. Un televisor de 42 pulgadas, un home teather, una cámara de fotos profesional, una carpeta con papeles, no sé para qué. Una computadora portátil, toda mi ropa y, lo peor de todo, una bicicleta plegada importada de Italia que pude recibir luego de pelearla como cuatro meses en la Aduana", enumeró. Sobre el rodado, dijo que "no debe haber más de dos o tres como esa en todo el país", por lo que "puede ser fácil de ubicar".

Comunitaria. El robo fue en una cuadra muy extensa de Saladillo donde alternan casas con galpones, algún baldío, un predio de fútbol 5 y propiedades desocupadas.

Tiempo atrás se organizó una alarma comunitaria que consiste en accionar un control remoto en caso de detectar alguna anomalía.

Por alguna razón la destrucción de la puerta no despertó la atención del vecindario donde, contó Iván, días atrás robaron en una casa frente a la suya y hace un mes él mismo sufrió el hurto de tres faroles del jardín de su vivienda. "Habrá que reforzar la seguridad", dijo resignado, con la puerta emparchada con maderas y a la espera de que la cambien por una de hierro.

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