Robo, persecución y la policía que no apareció
El viernes a las 20 tres ladrones armados y a cara descubierta robaron 5 mil pesos de la carnicería ubicada en Salta y Alvear. Para lograr su objetivo, los delincuentes redujeron a tres empleados y cuatro clientes, a uno de los cuales le apoyaron una pistola en la cabeza para intimidarlo.

Domingo 27 de Julio de 2008

El viernes a las 20 tres ladrones armados y a cara descubierta robaron 5 mil pesos de la carnicería ubicada en Salta y Alvear. Para lograr su objetivo, los delincuentes redujeron a tres empleados y cuatro clientes, a uno de los cuales le apoyaron una pistola en la cabeza para intimidarlo. Tras el golpe, los maleantes huyeron en un auto y fueron perseguidos a lo largo de 14 cuadras por el dueño del comercio. "En ese trayecto, un viernes a las 8 de la noche, no crucé una patrulla o una moto con un policía. Estoy indignado", explicó Juan, protagonista de la persecución. Pasadas las 20.30, un móvil del Comando Radioeléctrico detuvo el auto en el que huían los delincuentes. Fue en Colon al 4000 y un hombre quedó detenido.

A Juan C., de 42 años, ayer todavía le duraba la bronca. "Siento impotencia y vergüenza ajena. Mientras seguía a los ladrones con mi auto a una distancia prudencial, me comuniqué con el Comando. En 14 cuadras les fui diciendo por dónde iban los ladrones. No me pudieron mandar un móvil. No había. En pleno centro no había patrullas. Yo le pregunto al gobernador de la provincia dónde va la plata de nuestros impuestos, porque a la seguridad no va, y no me parece que sea culpa de la policía", expuso el hombre.

A cara descubierta. Juan es dueño de "La Excelencia", la carnicería de Salta y Alvear. El viernes, una hora antes de bajar la persiana, junto a dos empleados despachaban a cuatro clientes, tres de ellos mujeres. A las 20 "entraron los tres ladrones. Tenían la cara descubierta. Dos llevaban pistolas y uno no la mostró pero tenía su mano en la cintura en actitud de tenerla", relató Juan.

El hombre contó que "uno de los tipos se quedó en el salón de venta y los otros dos saltaron el mostrador. Dos clientes que estaban por entrar se fueron al ver lo que pasaba. Después nos dijeron que llamaron a la policía y no se pudieron comunicar", relató. "Los ladrones quisieron meter en la cámara frigorífica a uno de los empleados y a un cliente pero no pudieron", rememoró Juan. "Ese cliente sufre de claustrofobia y no quería entrar por nada del mundo a la cámara. Entonces uno los ladrones agarró una pistola 9 milímetros y se la montó en la cabeza", describió el carnicero.

Tras el dramatismo de ese momento, los ladrones agarraron el dinero de la caja, unos 5 mil pesos según contó Juan, y salieron. "Pregunté si estaban todos bien y salí a ver para donde se iban", relató. El hombre recordó que los asaltantes caminaron por Salta hasta el 2255 —frente a una iglesia Evangélica Metodista— donde estaba estacionado un Renault 18 color rojo cuya patente alfanumérica fue aportada a la policía.

El auto no tenía el motor en marcha. Los ladrones se subieron como cualquier vecino y se fueron. En el camino, a uno de los tipos se le cayó un fajo de billetes de cambio que un cliente luego levantó y devolvió al carnicero. "Me subí a mi auto y a una distancia prudencial los perseguí. Iban tres en el auto. Tomaron por Salta, doblaron en Balcarce y fueron hasta Tucumán", relató Juan.

Recorrido."A las 20.07 llamé al Comando Radioeléctrico y por el celular les cantaba por dónde iban. Por Tucumán fueron hasta Dorrego, doblaron en San Luis y en el semáforo de España doblaron en rojo y los perdí", recordó. "En esas catorce cuadras no vi un patrullero ni me pudieron mandar un móvil. Y esto es el centro. Ni me puedo imaginar en un barrio. Y después le dicen a los tacheros que van a estar más seguros con un GPS", dijo molesto el hombre.

Del Renault 18 rojo nada se supo hasta las 20.40 cuando un móvil del Comando lo visualizó en Necochea y Doctor Riva, en el barrio Tablada. "La patrulla lo persiguió hasta Colon al 4000. Ahí el conductor dejó el auto en marcha y huyó a pie por los pasillos de una villa. Pero a los pocos metros fue detenido". Se trata de Alejandro Daniel C., quien tenía un revólver calibre 38 con cuatro proyectiles intactos. Sobre el auto, se supo que está a nombre de su madre. Entre su ropa interior llevaba un fajo de billetes que alcanzaba los 100 pesos.