Policiales

Robo a cajeros automáticos: analizan dos golpes previos en el sur provincial

Uno ocurrió en Alcorta en marzo y se llevaron 225 mil pesos. El otro, en Casilda, quedó en intento. Eran máquinas de la Red Link. Pero valoran que son casos distintos a los de anteayer en Rosario.

Viernes 10 de Junio de 2011

Tres meses antes del formidable robo de un millón de pesos de dos cajeros automáticos, ocurrido el miércoles en Rosario, hubo una secuencia delictiva con algunas semejanzas en localidades del sur provincial. Los delincuentes, al igual que anteayer, atacaron máquinas de la Red Link. En un caso tuvieron éxito: fue en Alcorta, departamento Constitución, el 24 de marzo pasado, donde trabajando con sopletes perforaron el equipo y se llevaron todo el dinero disponible. Otro hecho del estilo, ocurrido en Casilda, quedó en tentativa.

La fiscal Marcela Canavesio, que investiga el robo del miércoles en Rosario de los cajeros del Nuevo Banco de Santa Fe, señaló que los autores de los atracos en esta ciudad son integrantes de una misma banda. "La modalidad es exactamente la misma y realizaron el mismo tipo de perforaciones", indicó la funcionaria judicial. El mismo grupo intentó sin éxito, con idéntica técnica y durante la misma mañana, vulnerar otras cuatro máquinas del mismo banco en Rosario.

Alcorta y Casilda. En otro orden, los ataques previos a cajeros Link registrados entre marzo y abril fueron contra aparatos del Banco de la Nación Argentina (BNA) que son de una generación anterior a los robados en Rosario. En el de Alcorta los delincuentes lograron apoderarse de 225 mil pesos usando un soplete. La diferencia es que en este caso inutilizaron el cajero y en Rosario no.

En el caso de Alcorta, contaron fuentes policiales, los ladrones quedaron filmados. La videocámara del BNA registró a un individuo bajando de una camioneta negra entrando al recinto del cajero. Una vez allí levantó la tapa del frente y al hacerlo quedaron expuestos dos relojes. Extrajo entonces con violencia el reloj de la derecha, lo que activó la alarma. A sabiendas de que pasaría eso, el sujeto cerró la tapa y se marchó.

Llegó a los pocos minutos un móvil policial que verificó que el cajero estaba intacto y se asumió que la alarma había sonado en falso. Diez minutos después el video registró que llegaba al lugar un segundo sujeto con un soplete y un tubo de acetileno que llevaba en una mochila alpina. Enseguida realizó tres perforaciones, abrió el módulo donde se guardan los cartuchos y se retiró con el dinero.

A la semana ocurrió un intento similar en Casilda que quedó en la nada. En los primeros días de abril sonó la alarma del cajero del BNA de esa ciudad. Un patrullero llegó y en el recinto no había nadie. Pero advertida del caso de Alcorta la autoridad policial ordenó que el móvil se quedara en el lugar por tiempo indefinido. Nadie apareció. Pero en el cajero se constataron maniobras idénticas a Alcorta: la tapa del aparato estaba destrabada y faltaba el reloj del lado derecho.

En Rosario. El botín con el que se alzaron los maleantes el miércoles pasado, en Rosario, sumó un millón de pesos entre ambos aparatos pertenecientes al Nuevo Banco de Santa Fe y a la red Link. Los golpes tuvieron como escenarios la esquina de Mendoza y Donado, y una estación de servicios de Pellegrini al 3000, lugares donde minutos antes un camión de caudales de la empresa Prosegur había abastecido los cartuchos con billetes.

A su vez, otros cuatro artefactos, pertenecientes al mismo banco y a la misma red, fueron perforados. Aunque los maleantes no llegaron a culminar su tarea y por lo tanto no accedieron al suculento botín. Según fuentes de la investigación, los delincuentes forzaron los aparatos realizando un orificio con una agujereadora con una mecha de acero que destrozó la cerradura mecánica. Luego abrieron la tapa y se apoderaron de los cartuchos con el dinero, en billetes de 100 y 50 pesos.

No cerró. En el caso del cajero de avenida Pellegrini se estableció que hubo, al menos, una negligencia del empleado que llenó con dinero el aparato, porque la cerradura mecánica no quedó asegurada, lo que facilitó el plan de los ladrones. Ayer, la fiscal Canavesio todavía no había observado la filmación de la estación de servicios de Pellegrini al 3000, pero en el video no están registrados los movimientos en el cajero asaltado. "Las imágenes no son demasiado nítidas, pero podrían aportar algún elemento", explicó la funcionaria.

Los seis cajeros violentados son los denominados "neutrales" o "extrabancarios", es decir que no se encuentran ubicados dentro de las entidades financieras. Ese tipo de terminales cuentan con alarma, pero no tienen cámaras de seguridad que permitan controlar los movimientos de personas dentro de los cubículos en los cuales están instalados.

El otro dato que manejan los investigadores policiales y judiciales es que el agujero que realizaron en la estructura de metal no lo hicieron de una sola vez. Es un trabajo que consume muchas mechas de acero y por lo tanto les tiene que haber demandado entre cuatro y seis días de trabajo.

A su vez, otros cuatro cajeros neutrales también fueron violentados con una perforadora. Son los ubicados en una estación de servicios de Arijón y Moreno, otro situado en la sede local del Ministerio de Educación, en Gaboto y Alem, y otros dos artefactos que se encuentran en Eva Perón y Donado, a metros de la comisaría 17ª. Todos los artefactos tenían 500 mil pesos en su interior.

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