Miércoles 14 de Diciembre de 2016
La tarde del lunes Claudio Palacín, el Fiscal General ante la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, sufrió un robo en la autopista a Santa Fe. El hecho ocurrió minutos después de las 18 en la estación de servicios YPF que se encuentra en el kilómetro 28 del camino, a la altura de La Ribera.
En diálogo con La Capital el funcionario sostuvo que le sustrajeron unos 500 pesos argentinos, 200 uruguayos y 55 dólares, "dinero sobrante de un viaje realizado hace unos meses atrás", como así también tarjetas de crédito, la agenda particular, las credenciales de la Fiscalía y su DNI junto a un bolso en el que llevaba de ropa, calzado y otros efectos personales.
El letrado, que se desempeña hace quince años en los Tribunales Federales de Rosario, indicó que al llegar a la estación de servicios se detuvo para "tomar agua e hidratarme por el calor que hacía" y que al hacerlo notó que en una de las dársenas del estacionamiento había una pareja tomando mate "bajo el rayo del sol" y 38 grados de temperatura.
El hombre era "rubio teñido y tenía la mano vendada llamativamente; la mujer era morocha y estaba de espaldas a mí, pero me miraron cuando me bajé del auto y guardé la valija en el baúl", recordó Palacín.
El funcionario señaló: "Fui al baño y quise cerrar el auto con el control remoto, pero no escuché el ruido característico que hace el cierre centralizado de las puertas. En el baño me encontré con otra persona que observaba mis movimientos. Cuando salí me subí al auto y tomé rumbo a Santa Fe".
El vehículo del funcionario es un Toyota Corolla y Palacín destacó que "sus sistemas electrónicos funcionan a la perfección". Esta característica viene a cuento ya que para el fiscal los delincuentes bloquearon el cierre electrónico de las puertas y el baúl con un inhibidor de señal y con ese ardid "pudieron entrar al auto".
Al llegar a Santa Fe Palacín se percató de que una bandolera que llevaba en el asiento trasero no estaba, que una de las butacas estaba sucia con tierra y que habían forzado el asiento trasero para acceder al auto desde el baúl.
El fiscal descartó en todo momento que haya sido víctima de un seguimiento anterior por parte de los ladrones. "Son descuidistas que esperan que alguien llegue donde están apara robarle. No tenía encima ninguna documentación del Tribunal y menos expedientes. Lo que me robaron fueron pertennecias personales", aseguró.