Jueves 18 de Marzo de 2010
Un camión cargado con 6 mil kilos de fiambres y embutidos de primera marca valuados en unos 120 mil pesos, fue sustraído ayer a la madrugada del interior de una distribuidora ubicada en barrio Bella Vista. Los delincuentes ingresaron al predio tras romper el candado del portón y se llevaron sólo ese vehículo, a pesar de que había otros rodados con la carga completa. El camión fue hallado ya en horas de la mañana en el extremo oeste de Rosario, a pocas cuadras del Mercado de Concentración de Fisherton, pero totalmente vacío.
Todo hacía sospechar ayer a los investigadores policiales que la sustracción de los alimentos fue un hecho tramado y ejecutado por un grupo que ya contaba con un "comprador firme" que pudiera recibir semejante cantidad de mercadería en alguna góndola sin que pierda la cadena de frío y al menos tener bien aceitado un circuito de rápida distribución en pequeños almacenes.
El robo se produjo del interior de la distribuidora mayorista de fiambres Lardone SA, situada en Riobamba 3360. El lugar no cuenta con sistemas de vigilancia o de alarma, pero lo llamativo fue que el camión tenía colocado un dispositivo de rastreo satelital que, según la policía, no reportó ninguna novedad tras el robo.
Fuentes policiales indicaron a este diario que los productos robados habían sido elaborados por el frigorífico Paladini. Juan Enrique Acciaresi, chofer de la distribuidora, había retirado los 6 mil kilos de fiambres y embutidos de la planta de Villa Gobernador Gálvez el martes a última hora. Lo hizo en un camión Ford Cargo 1517 con equipo de refrigeración. Una vez que el furgón térmico estuvo completo, el chofer regresó al galpón de calle Riobamba. En ese lugar dejó estacionado el rodado con la intención de iniciar el reparto la mañana de ayer, bien temprano. Antes de retirarse del depósito, según los voceros, el chofer apartó las llaves del camión y cerró el portón de ingreso al predio con un candado.
Sorpresa. De acuerdo a la investigación, el mismo empleado llegó alrededor de las 4 de la mañana de ayer al galpón con la intención de iniciar el reparto de mercaderías, pero de inmediato notó que algo estaba mal. El portón había sido forzado y el camión ya no estaba. Los autores del robo, al parecer, tuvieron la paciencia de buscar en una oficina las llaves del vehículo que habían quedado guardadas.
El robo fue denunciado en la seccional 13ª y desde allí se hicieron las comunicaciones pertinentes a todas las secciones de calle de la policía rosarina y también a Sustracción de Automotores. El Ford Cargo fue hallado ya durante la mañana de ayer por efectivos de la Patrulla Urbana tras una comunicación al 911 en la que se denunció la misteriosa aparición de un camión con las puertas abiertas en Magaldi al 8700 (Mendoza a la misma altura), en el barrio Tango, detrás del Mercado de Concentración de Fisherton.
El vehículo estaba prácticamente intacto, pero la carga había desaparecido. "Quienes hicieron esto fueron a buscar esa mercadería en ese camión. En el depósito habían otros rodados que no tocaron", comentó un allegado a la investigación.
El vehículo fue sometido a todas las pericias de rigor como para levantar las huellas dejadas por los ladrones. Un dato que llamó la atención de los investigadores estuvo centrado en el dispositivo de rastreo que tenía colocado el camión y que por algún motivo no funcionó. De acuerdo a las fuentes, desde la empresa comunicaron que no se registró novedad alguna para informar luego de que el vehículo fuera robado.