Martes 22 de Julio de 2008
Los dos perros, un ovejero alemán y un Pitbull, estaban encerrados en el garaje de la casa cuando habitualmente quedan en el jardín que bordea a la propiedad. Ese detalle fue lo primero que les llamó la atención al ingeniero Miguel Latorre y a su esposa cuando la madrugada del domingo llegaron a su casa del barrio La Florida. Atrás había quedado el festejo por el Día del Amigo en un restaurante y, un rato después, una sensación de desazón los invadió cuando constataron que habían recibido la visita de intrusos. Los ladrones se llevaron 11 mil pesos, 6 mil dólares, joyas, artículos de electrónica y dos computadoras portátiles.
Latorre fue subsecretario de Transporte durante las dos gestiones del ex gobernador Jorge Obeid. Actualmente dirige una empresa de servicios de básculas y balanzas ubicada en la zona norte de la ciudad. El ex funcionario provincial vive con su esposa, Cristina Pladolini, en una casa de Paysandú 275, a unos 50 metros de la barranca del río Paraná. La propiedad es un chalé de dos plantas, con un jardín delantero y un garaje descubierto.
La inspección. A las 9 de la noche del sábado, la pareja salió a cenar con unos amigos. Cuando regresaron cinco horas después se encontraron con un cuadro desolador. "Estaba todo revuelto y vaciaron todos los placares. Se llevaron las cosas de más valor, el dinero y las alhajas de oro. Dejaron las (joyas) menos valiosas", comentó Cristina. Apenas arribaron, los Latorre debieron caminar en medio de una montaña de papeles y prendas tirados por el suelo.
Al parecer, los ladrones se tomaron un largo tiempo para concretar el atraco. El dinero estaba guardado en un cajón del placar, lo que no fue obstáculo para los intrusos. "Desarmaron con un destornillador una cajonera y robaron la plata", recordó la mujer. Los hampones también recogieron dos relojes, un Rolex y otro de un valor "más afectivo" que económico, dos computadoras portátiles, grabadores, t celulares y un bolígrafo de plata.
Latorre está convencido de que los ladrones no eran "delincuentes comunes" y, que antes de cometer el atraco, realizaron un trabajo de inteligencia. "Si bien el impacto económico es fuerte, lo que más importa es la violencia con la que actuaron para buscar las cosas", se lamentó el ex funcionario.
Por la ventana. La búsqueda de los malhechores fue selectiva. Algunos ambientes de la casa, el living, la cocina y dos domitorios estaban intactos. Después de recorrer la casa, los Latorre se dieron cuenta de que los malhechores habían ingresaron a través de una ventana lateral que está detrás del jardín.
Ayer, el empresario estaba abatido y descreía de la posibilidad de recuperar el dinero y los objetos sustraídos. "La sensación que tengo es que la información que aporté a la policía no sirve para nada", aunque destacó el accionar de los efectivos de la comisaría 10ª y de la jefatura de la Unidad Regional II. "Los policías se portaron en forma estupenda, pero son esfuerzos individuales porque carecen de medios. El fotógrafo vino en su moto con su propia cámara y el (efectivo) de Rastros en un Peugeot 504 viejo", se quejó.