Policiales

Roban u$s 3.200.000 de adentro de un banco sin disparar un tiro

El empleado de un blindado entró a una sucursal en pleno centro porteño con el dinero en una saca En un ascensor lo abordaron dos ladrones que fingían ser parte del público. Huyeron con sigilo

Jueves 30 de Junio de 2011

Adentro de un banco, sin disparar un solo tiro y en pleno microcentro porteño dos asaltantes disimulados entre el público batieron todos los records de eficacia al llevarse una saca con más de 3 millones de dólares, que acababa de llegar en un camión blindado estacionado en la puerta de la entidad financiera.

La impactante acción se desarrolló en el interior del Banco Finansur, en la esquina de Maipú y Sarmiento, a cuatro cuadras del Obelisco, el martes a las 11.30. A esa misma hora, a unos 150 metros de distancia, fue detonada una bomba de humo lanzada desde un automóvil, una acción que se atribuye a la misma banda con el propósito de despistar y concentrar allí a los móviles policiales que patrullan la zona.

El episodio arrancó cuando llegó al edificio del Banco Finansur un camión de la empresa transportadora de caudales Transplata S.A. que debía dejar dinero en el tesoro. En el segundo piso de ese mismo edificio hay oficinas administrativas de esa misma firma, pero dijeron que en esos despachos no se hacen movimientos de dinero. Según los investigadores, dos custodios bajaron del camión y se dirigieron hasta las oficinas de primer piso a realizar los trámites. Luego regresaron al blindado para darle la autorización al portavalores para que bajara el dinero.

Desde la cola. De acuerdo a los pesquisas policiales, el portavalores descendió del camión acompañado por los custodios e ingresó solo al banco por una puerta lateral, sobre la calle Maipú, tras lo cual se dirigió hasta un ascensor ubicado en el salón principal. En ese momento, dos hombres que se hallaban en la cola y se hacían pasar por clientes se le acercaron y lo amenazaron con armas para que les entregara la saca.

Una duda a despejar por la investigación es por qué los custodios no acompañaron al portavalores hasta el lugar del destino final del dinero.

De acuerdo a las imágenes de las cámaras de seguridad, los delincuentes fingieron estar esperando para realizar trámites y uno estaba vestido como un médico, con guardapolvo blanco, y el otro de traje oscuro. Tres jefes policiales aseguraron que el dinero robado alcanzó los 3.200.000 dólares y se hallaba en una única saca.

Los delincuentes, con el bolsín en su poder y sin disparar un solo tiro, huyeron corriendo. Los investigadores creen que ascendieron a un auto que los esperaba a pocos metros del ingreso al banco con un tercer cómplice, un hombre que tenía puesta una peluca.

"Estuvo todo tan bien planificado que los custodios del blindado no alcanzaron a reaccionar", dijo una fuente policial que reconoció que "no cabe dudas de que aquí existió un entregador que aportó todos los datos necesarios".

En tanto, de manera simultánea, en la avenida Corrientes y Maipú, es decir a unos 150 metros del Banco Finansur, fue detonada una granada de humo, por lo que varios móviles de la comisaría 1ª se desplazaron hasta el lugar. Los investigadores creen que la granada fue arrojada desde un auto en movimiento y que los autores fueron parte de la banda que concretó el robo al blindado, quienes utilizaron este método como maniobra de distracción.

Peatones llorosos. El estallido de la granada generó una nube de humo que afectó a las personas que pasaban por ese lugar, varias de las cuales sufrieron vómitos, obstrucción de las vías respiratorias y un efecto de intensa irritación en los ojos.

Debido a la gran cantidad de llamados al 911 que se registraron por el incidente de la bomba de humo, varios patrulleros de la comisaría 1ra. acudieron al lugar para socorrer a los afectados, por lo que la salida del banco asaltado quedó sin ser vigilada por los agentes, lo que favoreció a los delincuentes que en ese momento escapaban con la saca con dinero robada.

Los testigos dicen que el auto desde el cual fue arrojada la granada era blanco o gris y que se trataba de un Honda o un Toyota, indicaron las fuentes. Lo llamativo para los investigadores es que todo ocurrió en el microcentro, en un momento de plena actividad bancaria, en una zona que está monitoreada con cámaras de seguridad. Las imágenes de esas cámaras fueron analizadas por los investigadores de la Policía Federal.

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