Martes 15 de Julio de 2008
Una familia denunció que la madrugada del domingo sufrió el robo de 15 mil dólares de su casa cercana al cruce Alberdi, adonde entraron ladrones que aprovecharon la ausencia de sus dueños para llevarse además una computadora, un televisor y un equipo de música.
El robo ocurrió entre las 9 de la noche del sábado y la 1.30 del domingo pasado en una casa de Catamarca al 3700 donde vive un matrimonio y su bebé. Al regresar esa madrugada, la pareja advirtió que la puerta del frente tenía colocada por dentro una de las llaves y enseguida se encontró con señales indudables del paso de ladrones: las habitaciones estaban desordenadas y habían forzado una reja que da al patio para entrar.
Las víctimas denunciaron en la comisaría 7ª el robo cometido con la modalidad conocida como escruche. La policía cree que los ladrones subieron a un tapial del frente de la vivienda de dos pisos y a partir de ahí treparon hasta el techo. Desde allí habrían bajado por la escalera al patio trasero de la propiedad, donde a su regreso los dueños encontraron forzada la reja que de una ventana que da a un living.
Las llaves a mano. Según revelaron fuentes policiales, en el lugar las víctimas encontraron "todo revuelto" y detectaron que en su ausencia les habían robado un televisor de 21 pulgadas, una computadora, un equipo de música y 15 mil dólares que guardaban en el placard de un dormitorio.
Al parecer, los maleantes abandonaron el lugar por la puerta del frente, que pudieron abrir sin esfuerzo tras encontrar una copia de las llaves.
"Lo extraño es que los vecinos no escucharon ni vieron nada raro. No es una calle oscura y es raro que pudieran llevarse los electrodomésticos sin ser vistos", dijo a este diario uno de los investigadores del caso, en el que intervienen la comisaría 7ª y la Brigada de Investigaciones.
La vivienda fue inspeccionada por personal de Rastros y Criminalística, aunque hasta ayer no había sospechosos. La policía sospecha que fue necesaria la intervención de más de una persona para poder trasladar las cosas robadas.