Policiales

Roban un vehículo del Correo en la autopista a Santa Fe

El chofer de una camioneta que realizaba traslados para el Correo Argentino fue asaltado el martes a la mañana por cuatro hombres armados que interrumpieron su marcha mientras se dirigía...

Jueves 19 de Julio de 2012

El chofer de una camioneta que realizaba traslados para el Correo Argentino fue asaltado el martes a la mañana por cuatro hombres armados que interrumpieron su marcha mientras se dirigía hacia la ciudad de Santa Fe por la autopista. El conductor se detuvo al ser intimidado con un disparo de arma de fuego desde un vehículo que se le puso a la par. Así, los ladrones huyeron con el vehículo —al cierre de esta edición no había sido localizado— luego de desactivar el sistema de rastreo satelital.

La víctima fue retenida durante unos minutos y luego abandonada cerca de una estación de servicios a la altura de Timbúes. Si bien no trascendió cuál era la carga del rodado, en general estos golpes se cometen en busca de documentación o artículos de telefonía celular que suelen transportarse por este medio.

Fuentes policiales relataron que el martes a la mañana Jorge R. iba al volante de una camioneta Renault Master blanca de la empresa LDA (Logística de Avanzada) que presta servicios para Correo Argentino. El chofer, de 49 años y oriundo de Paraná, había salido de Buenos Aires y se dirigía a la capital santafesina por la autopista Brigadier López.

A la par. Alrededor de las 5.25, pasó por la estación de peaje ubicada en el límite entre Puerto San Martín y siguió su marcha. Habrán transcurrido unos veinte minutos cuando apareció en escena un Ford Escort bordó y se le puso a la par. Voceros policiales de la Unidad Regional XVII contaron que, según denució el conductor, uno de los ocupantes del vehículo le hizo señas para que se detuviera. Y para reforzar el requerimiento, el hombre —sentado en el asiento delantero derecho— extrajo una escopeta por la ventanilla e hizo un disparo al aire.

R. se detuvo entonces sobre la banquina y del Escort bajaron —según la denuncia, todos encapuchados— cuatro hombres. Apuntándole con la escopeta, lo obligaron a bajar de la camioneta y lo hicieron subir al auto, luego de taparle la cabeza con el chaleco que llevaba puesto.

Anulado. Uno de los maleantes se subió a la camioneta y se esfumó. Según los voceros consultados, el rastreo satelital que tienen esos vehículos se interrumpió. "Ya saben cómo hacer, saben qué es lo que tienen que hacer para anular el rastreo", comentó una portavoz policial. No es un detalle menor, ya que cuando las empresas que hacen el seguimiento detectan una anomalía en el recorrido interrumpen el suministro de combustible de las camionetas, como ha sucedido en otros casos similares (ver aparte).

Jorge R. calculó que habrán trascurrido unos treinta minutos dentro del vehículo de sus captores hasta que fue abandonado en la misma autopista. Entonces, al divisar las luces de la estación de servicios de Opesa ubicada en el kilómetro 28,5, el chofer caminó hasta allí y se comunicó por teléfono con la comisaría 9ª de Timbúes.

Precintadas. Fuentes policiales estimaron que, en función de lo relatado por la víctima, el hecho puede haber ocurrido en inmediaciones de Maciel pero fue denunciado en Timbúes ya que allí fue abandonado el conductor.

Los voceros consultados indicaron que el chofer no sabía qué era lo que transportaba. "Cuando se suben a la camioneta, ya tienen precintadas hasta las puertas, no saben lo que llevan", explicó un portavoz, aunque aseguró que estos vehículos no transportan dinero. Asimismo, indicó que la camioneta sustraída no estaba siendo custodiada por otro vehículo, como suele ocurrir en algunos casos.

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