Policiales

Roban en un corralón de materiales, se tirotean con un custodio y huyen

Violento golpe en avenida Pellegrini al 6400. Cuatro delincuentes en un auto robado se llevaron 7 mil pesos de la caja del local y otros 5 mil de un cliente. Nadie fue herido.  

Miércoles 15 de Octubre de 2014

Un fuerte tiroteo se produjo en la zona de Pellegrini al 6400 entre el custodio de un corralón de venta de materiales de construcción y cuatro delincuentes que terminaban de robar unos 7 mil pesos de la oficina principal de la empresa y otros 5 mil a un ocasional cliente que se encontraba en el lugar pagando una deuda. En su escape los maleantes no se percataron que, escondido en el patio del corralón y entre los materiales, se encontraba un policía retirado que protege el lugar de posibles robos y que fue quien les hizo frente a los tiros, aunque no logró impedir el atraco y la fuga de los ladrones.

El hecho se produjo a las 9.45 de ayer cuando tres empleados y un cliente del corralón de venta de materiales "El Fenómeno" fueron reducidos por dos hombres armados que ingresaron a las oficinas, mientras dos cómplices se quedaban en el amplio patio del coemrcio a bordo de un Renault Sandero Stepway gris que, según algunas fuentes, había sido robado la noche anterior en un atraco en Echesortu.

No más de 5 minutos. El corralón ocupa un cuarto de manzana en la esquina de Pellegrini y Cullen. Tiene una casa principal que es usada como oficina y el depósito de materiales al aire libre. Con palabras tajantes y en no más de cinco minutos, los dos hombres que ingresaron a la administración se hicieron un botín de unos 12 mil pesos. "Entraron muy rápido por el portón de acceso, que está siempre abierto en horario comercial. Dieron una vuelta en «U» con el Sandero y mientras dos se quedaron en el auto, los otros dos fueron directo para la oficina", contó a LaCapital Martín, uno de los empleados.

El muchacho, de unos 25 años, dijo que los ladrones "eran hombres grandes, de unos treinta y pico de años. Uno tenía un bolso cruzado en bandolera y el otro una camisa negra, un pantalón negro y zapatos. Uno estaba armado y el otro no". Sin embargo, y pese a que vio perfectamente con qué le apuntaban, el muchacho no pudo precisar de que arma se trataba. "Era una pistola de grandes dimensiones, la policía me dijo que podía ser una 11.25, era un arma grande", sostuvo asombrado.

En la oficina había cuatro personas: dos mujeres empleadas del lugar, además de Martín y un cliente que había ido a pagar una deuda. "Nos dijeron que les diéramos la plata y nos apuntaron con el arma. «La plata, queremos la plata», nos dijeron varias veces. Estaban a cara descubierta y más que eso no hablaron. Se movieron muy rápido, en pocos minutos manotearon la caja y la plata del cliente, entre todo unos 12 mil pesos", sostuvo una de las víctimas.

A las dos mujeres les gritaron que se tiraran al piso y a Martín también le dieron un par de órdenes para amedrentarlo, pero "no nos pegaron ni un culatazo ni nada, fueron sólo para asustarnos", aseguró el empleado. En tanto, al cliente también le gritaron y casi al mismo tiempo le robaron el dinero y su celular.

Una vez concluido el robo, los dos hombres salieron por el único acceso que tiene la oficina en busca de sus cómplices, que los aguardaban dentro del auto. Pero al intentar subir al Renault Sandero se encontraron con el custodio (que prefirió no dar su nombre) quien no dudó enfrentados.

 

Desde el fondo. "El custodio siempre está en la parte de atrás o subido a la pila de materiales para que no lo vean y se dio cuenta de la jugada. Entonces, cuando salieron se armó el tiroteo. En realidad, el que estaba armado fue el que lo vio al policía retirado que nos custodia y cuando el hombre les dio la voz de alto comenzaron los disparos. Fue una locura, hubo por lo menos cinco o seis tiros", dijo Martín.

En ese momento se generó mucha tensión en el lugar ya que desde la oficina en la que habían quedado las víctimas encerradas se escuchaba y se veía perfectamente el enfrentamiento. "Parecía una película y nos asustamos bastante. Fue una situación muy complicada", aseguró otra de las víctimas. El custodio resultó ileso y al parecer uno de los ladrones, precisamente el que estaba armado, habría tenido dificultades para subirse al auto. "Parecía como que le hubieran dado un tiro", aseguró el empleado.

Una vez que terminó el intercambio de disparos, el conductor del Renault aceleró y escapó por Pellegrini en dirección al oeste. "Al ratito vino la policía y los persiguió, pero no se escucharon más tiros", dijo el empleado, quien aseguró que "este año es la segunda vez que nos roban, pero ya nos robaron cinco veces desde que estamos acá".

Según trascendió, un patrullero pudo identificar al Renault Sandero como el mismo auto robado la noche del lunes en Montevideo y San Nicolás, en el intento de entradera a una vivienda que derivó en la privación ilegítima de la libertad de su titular, a quien los ladrones obligaron a recorrer varios cajeros automáticos para buscar dinero antes de abandonarlo en Cerrito y Matienzo horas más tarde.

En la corta persecución que se registró entre un móvil policial y el Renault la mañana de ayer, las fuerzas policiales perdieron de vista al auto de los delincuentes en la zona de avenida Rivarola y el puente de avenida de Circunvalación.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario