Roban tres proyectores del cine Madre Cabrini
"Robaron el corazón del cine", afirmó Jorge Debiazzi, el concesionario de la sala Madre Cabrini, un local que opera por afuera del circuito comercial y que pone en pantalla grandes clásicos de la cinematografía mundial. Los intrépidos que entraron allí el viernes se llevaron tres valiosos proyectores de última generación valuados en unos 8 mil pesos cada uno...

Domingo 08 de Febrero de 2009

"Robaron el corazón del cine", afirmó Jorge Debiazzi, el concesionario de la sala Madre Cabrini, un local que opera por afuera del circuito comercial y que pone en pantalla grandes clásicos de la cinematografía mundial. Los intrépidos que entraron allí el viernes se llevaron tres valiosos proyectores de última generación valuados en unos 8 mil pesos cada uno y algo de dinero. "Fue un robo por mandato porque no se llevaron otras cosas", afirmó el administrador de la sala, quien reconoció que también faltaron 3 mil pesos de la boletería.

Debiazzi tiene 64 años y una extensa trayectoria en el mundo audiovisual. Maneja el cine Madre Cabrini de Pellegrini 664 desde hace 25 años y la del viernes fue la primera visita de intrusos que recibió. Cerca de las 18 del viernes, cuando llegó al local, la función no había comenzado. Curiosamente, esa noche estaba en cartelera Rififí, un filme en el que se recrea un golpe perfecto que concretó un grupo de ladrones en una joyería de París.

Forzada. Apenas arribó, el cinéfilo distinguió que la puerta de la boletería estaba forzada. De un vistazo observó un desorden tremendo y no le quedaron dudas de que habían irrumpido ladrones. Los maleantes se habían llevado 3 mil pesos. "Parte del dinero estaba destinado al pago del alquiler y el resto eran monedas de 50 centavos y de un peso de la recaudación del día anterior", recordó Debiazzi.

A partir de este momento, los pasos de los ladrones fueron prolijos. Recogieron una linterna y fueron a la planta alta, de donde desaparecieron dos proyectores Sharp y un tercero marca Infocus, aparatos de última tecnología. A los dos primeros, Debiazzi los había comprado un año y medio atrás. "El Infocus me lo habían prestado para que lo probara", comentó.

Sin embargo, la tarea delictiva de los intrusos no fue completa. No pudieron llevarse los controles remoto de los proyectores ya que los tenía el cineasta.

Ayer a la tarde, Debiazzi reconstruyó los pasos de los maleantes antes de ingresar a la sala. "Entraron por los techos lindantes al colegio. Las terrazas dan a un patio que se conecta con la puerta de acceso a una galería —estaba sin llave— que, a su vez, se vincula con la escuela y con la administración del establecimiento sobre Pellegrini", explicó. Al parecer, los malhechores atravesaron una casa deshabitada situada sobre calle Buenos Aires.

A pedido.El cinéfilo está convencido de que se trató de un robo por encargo y que los ladrones tuvieron más suerte que la esperada. "Fueron a buscar un proyector y se llevaron tres", comentó. Acerca de la posibilidad de que los aparatos sean introducidos en un circuito ilegal de comercialización, sostuvo que "tal vez (con los proyectores) planean exhibir videos en confiterias bailables o en eventos con pantalla gigante".

La del atraco por mandato no es la única certeza que tiene Debiazzi. El hombre presume que el robo lo concretaron por los menos dos hombres. "Para llevar los equipos, que son similares a los reproductores de DVD pero más altos por las lámparas, hacen falta por lo menos dos personas", comentó.

El traspié que sufrió no impidió que Debiazzi continuara con la pasión de toda su vida. Alguien le prestó un proyector y ayer volvieron nuevamente las funciones a la cartelera del Madre Cabrini. El sábado a la tarde se exhibieron "Mi bella dama" y Dos mujeres" y algunas secuencias del circo de Soleil.