Miércoles 02 de Agosto de 2023
Angeles P. y Maitén T. iban a tomar algo en la costanera en el inicio del balneario La Florida. Eran las 0.30 de este miércoles y tenían un rato. Debían trabajar a la mañana y volver al centro en una Honda Wave negra flamante que hacía 15 días Maite había comprado. En la bajada Gallo, a metros de una garita policial, las chicas cayeron de la moto, momento que varios individuos que se desplazaban en cuatro motos aprovecharon para robarles el vehículo. Dos de las motos las pasaron y se detuvieron delante de ellas. Uno de los sujetos bajó, hizo el ademán de sacar un arma y con serenidad les dijo. "Dame la moto".
La Honda Wave quedó tirada. Maitén, de 22 años, se aferró a su mochila que tenía en la espalda, con los objetos de ambas, para evitar que se la arrebataran. Angeles, de 26, quiso correr pero no pudo dar dos pasos. En la caída se había fracturado el peroné de la pierna izquierda, cosa que sintió al intentar escapar.
En el lugar, cuentan las chicas, había un operativo policial de prevención de picadas. Pero, según dicen, nadie se percató del peculiar robo en manada que habían sufrido, cometido por siete personas que estaban en cuatro motos. Las chicas fueron llevadas por un amigo que estaba con ellas al Sanatorio de la Mujer. Maitén tenía escoriaciones en brazos y piernas que no revisten gravedad. A Angeles le diagnosticaron rápidamente la fractura. Este viernes debe volver al sanatorio para una resonancia magnética. Le avisaron que es posible que deban ponerle clavos.
Ambas jóvenes trabajan en gastronomía en diferentes bares. Las dos lamentaban la pérdida de una moto nueva, aunque está asegurada, por el pésimo rato que vivieron y el incordio de tramitar el reembolso del vehículo. También las amargaba la tranquila impunidad del grupo de ladrones que sin esfuerzo, y a metros de una garita policial, le sacaron el vehículo. Lo que lamentan especialmente es el perjuicio económico que sufrirán a partir de ahora. Ambas ganan su salario por día, no están anotadas, por lo que Angeles, inmovilizada a la fuerza, quedará privada de tener ingresos tanto tiempo como le lleve la recuperación.
El incesante robo de motos contrasta contra una escasa capacidad de control preventivo en la calle y del destino de los vehículos que se revenden o se desguazan. En este caso no fue solo un robo sino un daño físico que a Angeles le implicará tiempo de reposo y quedar privada de ingresos.