Miércoles 21 de Diciembre de 2016
La mañana de ayer dos delincuentes ingresaron a una fábrica de cuadros para bicicletas, en Felipe Moré 3636, y lograron robarle un cuantioso botín a un cliente que estaba comprando mercaderías y realizando pagos. Los ladrones se llevaron unos 100 mil pesos en efectivo y 150 mil en cheques sin tocar un peso de la caja de la empresa.
A las 8 de ayer un comerciante de Venado Tuerto llegó con su utilitario Renault a la fábrica de cuadros para bicicletas "López y Guevara", una industria que hace más de 40 años está en el mismo lugar del suroeste rosarino, e ingresó con el vehículo de culata. Consigo el hombre llevaba un bolso con el efectivo y los valores con los que debía pagar y comprar.
Tras saludar a sus proveedores pidió que le cargaran el pedido en la camioneta y se puso a hablar con Claudio L., uno de los titulares de la firma. "Le dije que ya le subíamos los cuadros y él dio la vuelta para buscar el maletín y después ir a la administración", explicó el joven.
Amenazado
El comerciante tomó el bolso y cuando intentó ingresar a las oficinas fue abordado por dos hombres jóvenes, de entre 25 y 30 años, que le apuntaron con una pistola calibre 9 milímetros y lo obligaron a entrar al galpón.
Los delincuentes habían sido vistos merodeando por el lugar, pero los vecinos no creen que el robo haya estado planificado: "Para mi lo vieron y supusieron que tenía plata, por eso lo engancharon", dijo un vecino de la fábrica.
Una vez adentro, los ladrones amenazaron con matar al comerciante de Venado Tuerto si no les daba el maletín aunque finalmente se lo sacaron de un tirón. En la fábrica en ese momento había 22 empleados, pero por la rapidez de la acción ni se enteraron del hecho.
Anabel L., encargada de la administración, sostuvo que "todo fue muy rápido y a nosotros no nos robaron nada".
Con el maletín en su poder los dos jóvenes escaparon hacia una cortada próxima a la industria y algunos vecinos escucharon el ruido de una moto que aparentemente los esperaba a pocos metros de allí para emprender la huida.
Un vecino que conoce el manejo del mercado de las bicicletas sostuvo que: "Este hombre no tiene un día fijo para comprar y cuando viene a Rosario recorre varias fábricas de partes para bicicletas y él las arma allá. Se ve que lo agarraron en la primera compra, por eso el efectivo y los cheques. Tuvo mala suerte".