Policiales

Roban 60 mil pesos a directivos de una empresa en violenta salidera

El atraco fue ayer a la mañana a unos 300 metros del parque industrial Metropolitano de Uriburu y Las Palmeras. Los ladrones dispararon contra el auto de las víctimas y la bala no atravesó el parabrisas.  

Martes 02 de Septiembre de 2014

Dos directivos de una empresa de logística fueron asaltados ayer por delincuentes que los emboscaron en la zona oeste cuando iban en auto a hacer un depósito bancario. La vida de las víctimas estuvo en peligro ya que cuando quien estaba al volante intentó eludir el atraco los ladrones abrieron fuego: afortunadamente un balazo estalló en el parabrisas pero no lo perforó. Luego del disparo los ladrones se esfumaron con unos 60 mil pesos en la camioneta en la que circulaban, que un rato después fue encontrada abandonada en el barrio Cabín 9 de la ciudad de Pérez.

La firma de logística integral Calicó comercializa y distribuye diferentes productos en la provincia de Santa Fe y está emplazada en el parque industrial Metropolitano, un complejo de empresas situado en Las Palmeras al 1400, a pocos metros de Uriburu, en el límite entre Rosario y Pérez.

Rutina. A las 10.30 de ayer, el gerente Carlos Sione y el subgerente Rubén Guerrero subieron a un Toyota Corola para realizar una tarea rutinaria: depositar el dinero que habían cobrado de un cliente.

Atravesaron con el auto el amplio playón donde están estacionados los camiones de la firma y salieron por calle Las Palmeras hacia el norte. Pero apenas pudieron recorrer unos 300 metros: cuando estaban a punto de atravesar las vías del ferrocarril bordeadas por casillas de chapa y madera fueron interceptados por los dos ocupantes de una camioneta Toyota Hilux.

Sione fue el que llevó la peor parte: él conducía el vehículo y el proyectil disparado por los maleantes estalló en el parabrisas a centímetros de su cabeza. "Primero nos llamó la atención en la forma en que circulaba la camioneta. Lo hacía muy despacio a pesar de que adelante no había ningún vehículo. Entonces pensé en hacer una maniobra para regresar al depósito, pero cuando llegamos a las vías ya era tarde porque venían vehículos de frente y eso nos impidió hacer una maniobra", explicó Sione mientras mostraba la hematoma que le provocó uno de los malhechores tras asestarle un culatazo detrás de la oreja izquierda.

A la cabeza. Enseguida, los dos ocupantes de la Toyota Hilux se bajaron. Cuando Sione los vio puso la marcha atrás del auto con la intención de retroceder. Pero la respuesta de los hampones fue tan violenta como irracional: cuando ya estaban a unos tres metros del vehículo de las víctimas, uno de los ladrones sacó un arma, la montó y pulsó el gatillo.

Un proyectil calibre 45 impactó en el parabrisas del Toyota pero aunque le dejó un orificio redondeado no lo perforó. "El tipo nos apuntó a la cabeza. Todavía no entendemos cómo el balazo no perforó al vidrio. Puede ser porque el proyectil rozó el parabrisas. La otra posibilidad es que haya sido porque los cristales del auto están blindados", comentó el gerente de Calicó.

El tiro paralizó a Sione y Guerrero y en escasos segundos los dos asaltantes estuvieron frente a ellos. Uno se dirigió a la ventanilla del conductor y el otro a la del lado del acompañante. En ese momento, el otro ladrón también tuvo un gesto violento. De un culatazo hizo añicos el cristal. Enseguida, uno de los maleantes gritó: "Dame el sobre".

Sione no opuso resistencia. Le entregó el ataché con los 60 mil pesos. "Le di el dinero y le pedí que se tranquilizara, pero el tipo igual me dio un culatazo", se lamentó el directivo de Calicó.

Con el dinero en su poder, los dos ladrones subieron a la Toyota Hilux y se esfumaron por Las Palmeras con rumbo desconocido. Poco después, el vehículo en el que se movilizaban los delincuentes fue hallado abandonado por efectivos del Comando Radioeléctrico en el barrio Cabín 9 de Pérez.

Una fuente de la Jefatura señaló que la camioneta tenía pedido de secuestro a raíz de que había sido robado unos días atrás en el cruce de bulevar Oroño y Gaboto.

Extraño alivio. Ayer a la tarde, Sione presumía que los asaltantes conocían sus movimientos a raíz de que realizaban los depósitos en diferentes bancos en forma frecuente, pero también se sentía aliviado porque el disparo no lo alcanzó. "Fue una desgracia con suerte. Ahora voy a festejar de nuevo mi cumpleaños", dijo con una sonrisa.

El atraco fue denunciado en la comisaría 32ª, con jurisdicción en la zona donde ocurrió, pero al cierre de esta edición los ladrones no habían sido localizados.

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