Jueves 14 de Mayo de 2009
El propietario de una empresa de ambulancias, que había retirado de un banco unos 50 mil pesos para afrontar el pago de sueldos, fue asaltado por dos hombres armados que lo interceptaron cuando llegaba a su trabajo. Si bien el atraco se produjo luego de que la víctima retirara esa suma de dinero de un banco, las fuentes consultadas ayer preferían hablar de una "entregada" desde el interior de la firma y no de una salidera.
El robo se produjo alrededor de las 14 y la víctima fue Alejandro Lassaga, socio gerente de CG&L, una empresa de urgencias médicas y propietaria de varias ambulancias con oficinas administrativas en Iriondo 1471, en barrio Echesortu.
Desde el banco.
El directivo ayer había concurrido al banco Credicoop de bulevar Rondeau al 3400. Voceros de la
pesquisa indicaron a este diario que allí había cobrado un cheque por 57.700 pesos que estaban
destinado a hacer frente a una deuda de salarios de los trabajadores.
Lassaga no estaba solo en el trámite, lo acompañaba uno de los
empleados. Una fuente de la investigación señaló que ambos se repartieron el dinero en los
bolsillos, quizás como forma de precaverse ante un robo. Abordaron un vehículo y emprendieron el
regreso hacia la empresa. De acuerdo a los informantes, Lassaga estacionó el auto en una cochera
lindante a la firma. Se trata de una playa semidescubierta que cuenta con un sereno en la
puerta.
Cuando el empresario detuvo el coche y se disponía a bajar, aparecieron dos
hombres armados, de entre 25 y 30 años, que "ingresaron a pie, como que los estuvieron esperando",
dijo un vocero. Y agregó: "Para nosotros no cabe duda, esto fue una batida. Alguien entregó el dato
de que esas personas llevaban el dinero. No parece probable que los siguieran desde la zona norte
hasta Echesortu", consignó un oficial de la seccional 6ª.
Desbandada.
Cuando los delincuentes se apoderaban del dinero, apareció el vigilador de la cochera que
advirtió la situación y comenzó a gritar. Eso hizo que los hampones tuvieran que retirarse sin
poder recolectar la totalidad del dinero. En total, según la denuncia radicada, el botín ascendió a
los 50 mil pesos. Los ladrones escaparon a pie por Iriondo hacia el norte y al llegar 9 de Julio
doblaron hacia el este. "Ignoramos si los esperaban a la vuelta o si se fueron por sus propios
medios. No hay testigos", sostuvo la fuente.
Los investigadores no catalogan el episodio como una salidera. "Las
salideras suelen producirse cerca de los bancos. Acá hubo una especie de emboscada y estamos
seguros de que el dato se filtró desde el interior de la empresa", completó.
El último robo a mano armada con esas características que ocurrió en
cercanías de Echesortu se registró el martes 5 de mayo. Dos empleados de dos empresas de
transportes con oficinas en la estación terminal de ómnibus, fueron abordados por dos hombres
armados en Córdoba y Castellanos y les quitaron 52 mil pesos, que era lo recaudado por la compañía
durante el fin de semana largo.