Jueves 22 de Enero de 2009
Tres jóvenes ladrones, armados con revólveres y a cara descubierta, desvalijaron el martes por la noche a unas treinta personas en el restaurante de San Luis y Rodríguez. El golpe duró menos de diez minutos y los maleantes se preocuparon sólo por el efectivo. Se movieron con cautela. Según una fuente policial, hasta anoche se había reportado el robo de 3.700 pesos entre la caja del local y los clientes.
Todo sucedió el martes pasadas las 22.15 en el restaurante Capri, que tiene la puerta principal de blindex sobre Rodríguez al 1000. Según un cliente, el lugar era atendido por cuatro empleadas y además había unos 25 clientes en un ambiente familiar, con varios niños.
Al salón llegaron dos jóvenes vestidos con bermudas y remeras desgastadas. "Los pibes no daban con el perfil de la clientela. Me asombró que los dejaran pasar", rememoró ayer uno de los clientes, que pidió reserva de su identidad.
"Estábamos cenando y se acercó un pibe con bermudas de jean y remera. Cuando lo miramos la hizo corta. Exhibió un revólver y dijo: «Dame la billetera o te mato»", recordó.
Para el resto de los comensales esa escena pasó casi desapercibida. Hasta que el muchacho se acercó a cada mesa y todos fueron advirtiendo que se trataba de un asalto. El otro muchacho, con mochila y armado con un revólver, se ocupó del resto de las mesas. En el blindex de ingreso había un tercer ladrón.
"Fue todo muy rápido y los ladrones no fueron violentos. Fueron sigilosos. No levantaron la voz y trataban de ocultar sus armas, quizás para que desde afuera no se viera nada extraño", recordó la víctima. "Sólo golpearon a un hombre con un culatazo en la cabeza", indicó el cliente, a quien le sustrajeron mil pesos y la tarjeta de crédito. Nadie vio en qué se fueron los ladrones.
Las denuncias de los propietarios del local, de donde se llevaron 1.200 pesos, fue radicada en la seccional 6ª. Hasta anoche se habían presentado allí siete clientes a denunciar la sustracción de 2.500 y tarjetas de crédito. La mecánica del robo es muy similar a la de Navidad de 2007, cuando dos hombres robaron 3 mil pesos sólo de la caja del mismo restaurante.