Roban 15 mil pesos en una salidera bancaria
"Seguridad bancaria". José Luis Arana, un profesor de química y propietario de un geriátrico que vive en barrio Arroyito, escuchó esa frase y no podía creer lo que veía.

Sábado 21 de Marzo de 2009

"Seguridad bancaria". José Luis Arana, un profesor de química y propietario de un geriátrico que vive en barrio Arroyito, escuchó esa frase y no podía creer lo que veía. El que le hablaba era un hombre petiso, robusto, de cabello bien corto, vestido algo parecido a un vigilador privado, que había bajado de un automóvil, le ponía el cañón de un revólver a centímetros de la cabeza y le exigía que entregara los 20 mil pesos que había sacado poco antes de un banco de Echesortu.

El asalto fue un éxito para los ladrones, que serían dos, pero Arana tuvo una pizca de buena suerte y consuelo. En medio del atraco, que duró escasos segundos, los maleantes perdieron un sobre con 5 mil pesos.

Todo sucedió a partir de un trámite que Arana realizó a las 13 de ayer en la sucursal del banco Macro ubicada en Mendoza, entre Lavalle y Avellaneda. Según fuentes policiales, el hombre se llegó hasta esa entidad para realizar una extracción de 20 mil pesos que debían ser asignados al pago de proveedores de un geriátrico del que es propietario junto con un socio.

El trámite bancario se realizó con absoluta normalidad. Arana distribuyó los billetes en cuatro sobres con cinco mil pesos en cada uno y los guardó dentro de una carpeta de plástico. Así emprendió el regreso a su casa.

La aparición. El docente subió a su automóvil y se dirigió hacia su domicilio, en Olivé al 1400. Voceros de la investigación contaron a LaCapital que la víctima llegó a ese lugar cuando ya eran cerca de las 13.30. Arana estacionó su vehículo prácticamente frente a la puerta de su casa y cuando se disponía a bajar del mismo hizo su aparición un Fiat Palio color gris oscuro. De ese auto bajó un hombre que iba en el asiento del acompañante. Lo hizo con un arma de fuego en la mano y le dijo a Arana: "Seguridad bancaria".

"La víctima admitió que no entendía nada. El tipo que parecía un vigilador privado y decía que era de seguridad bancaria le apuntaba con un revólver y le pedía el dinero que había sacado del banco", señaló una fuente cercana a la pesquisa.

El sobre recobrado. El profesor, de 54 años, no se resistió y entregó la carpeta con los sobres. Pero en el apuro por escapar o quizás por los movimientos bruscos del asaltante, uno de los envoltorios de papel se desplazara de la carpeta y cayera sobre el parabrisa del auto de Aranda para quedar enganchado entre el vidrio y la escobilla del limpiaparabrisas. Los ladrones huyeron a toda velocidad por Olivé y doblaron en contramano por Marcos Lenzoni hacia el sur.