Policiales

Revocan una condena tras poner en duda un reconocimiento fotográfico

Un tribunal entendió que la prueba que recaía contra Marcelo Ariel L. era insuficiente y la medida sólo fue orientativa. Le habían dado 4 años y medio por un robo calificado en 2009. 

Sábado 07 de Marzo de 2015

La validez del reconocimiento en álbumes fotográficos policiales fue una vez más puesta en crisis por un fallo judicial. La Cámara Penal revocó ayer la condena a 4 años y medio de prisión por robo calificado que recaía sobre Marcelo Ariel Lezcano, acusado en base al señalamiento que hizo un testigo de una foto suya tomada por la policía casi diez años atrás. Con esa prueba había sido condenado por el robo de 250 mil pesos a una firma de catering ocurrido en 2009, pero ahora la sentencia quedó sin efecto.

"Las pruebas no lo señalan a usted", dijo de manera contundente el camarista Carlos Carbone mientras se dirigía a Lezcano, en una audiencia oral. El tribunal integrado además por los jueces Carina Lurati y Alfredo Ivaldi Artacho revocó la condena e impuso un "llamado de atención" al defensor del acusado, Paul Krupnik, porque en la audiencia de apelación a la condena se disfrazó para pedir la nulidad del reconocimiento fotográfico.

Asalto comando. El golpe del que fue desvinculado Lescano ocurrió el 23 de enero de 2009. Cinco hampones, algunos con sus rostros cubiertos, irrumpieron en Catering Gourmet, de San Luis al 2400, y se apoderaron de 250 mil pesos en efectivo y 700 mil en cheques. Un contador y uno de los socios gerentes de la firma fueron golpeados y maniatados junto a otras cinco personas. Leandro Dutra, socio gerente de la empresa, explicó que la plata era para pagar los aguinaldos.

El 31 de marzo de 2014 Lezcano fue condenado por la jueza de Sentencia María Isabel Más Varela por robo calificado por el uso de arma de fuego y estaba en libertad por una medida de sustitución de prisión.

Al apelar el fallo, Krupnik planteó que su cliente fue acusado en base a un señalamiento que hizo cuatro días después un contador de la firma en la entonces Brigada de Investigaciones, donde dijo que el hampón actuó con "lentes de sol negros y sombrero" y señaló una foto de Lezcano registrada allí a raíz de un antecedente penal. El abogado planteó que era "imposible reconocer a una persona por la parte inferior de la cara". Y exhibió dos fotos policiales de Lezcano: una de 1999 y otra de cuando fue detenido en esta causa. "En 1995 tenía 15 años menos y en las fotos se ve que no tienen nada que ver un rostro con el otro", cuestionó, y pidió la nulidad de la medida. Además Krupnik planteó que en el momento del robo su cliente estaba en la ciudad correntina de Mercedes, por lo que presentó una factura del hotel y el registro en el libro de huéspedes.

Acierto de la defensa. Con el señalamiento fotográfico y el dato de que en la escena del atraco se vio "un Volkswagen oscuro", la Brigada de Investigaciones allanó el domicilio de Lezcano. La fiscalía en su momento planteó que el hombre cayó a bordo de un VW Bora y le secuestró un revólver calibre 32. Y señaló que, aunque el allanamiento a la casa del fue negativo, allí se encontraron un traje negro (como el que vestía uno de los sospechosos), la llave de un Fiat (como el del gerente de la empresa) y la página de La Capital donde se reflejaba el robo.

En la lectura del fallo, Carbone dijo ayer que no se encontraron elementos de certeza contra Lezcano y que "acertó la defensa" al criticar la prueba. Señaló que la persona que lo reconoció en un álbum no fue citada a declarar. Y si bien ese reconocimiento en sede policial no fue encontrado nulo, el tribunal planteó que es sólo una medida "orientativa" que debe sumar otras pruebas.

"Asiste razón a la defensa en cuanto a las dudas planteadas entre el rostro de Lezcano identificado cuando rondaba los 20 años con relación a la fisonomía que tenía a la época del hecho, con casi 30 años", señalaron. "También es cierto que las víctimas identifican al que comandaba el grupo y esgrimía el arma llevando algo en la cabeza, con lentes de sol grandes y oscuros", lo que "si bien no impide reconocer al portador exige una precisión".

Ese señalamiento terminó siendo "el único elemento de cargo" en la causa y por eso y otras pruebas desvirtuadas los jueces revocaron la sentencia y Lezcano se fue a su casa en libertad.

 

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