Policiales

Revocan el fallo que absolvió a un joven del crimen de un chico

La Cámara Penal sostiene que el relato del principal testigo incrimina al acusado y ordenó que el caso ocurrido en barrio Godoy sea analizado nuevamente.

Martes 30 de Junio de 2015

La Cámara Penal revocó el fallo por el cual un joven de 21 años había sido absuelto por el crimen de un chico asesinado en marzo de 2012 en el barrio Godoy. Para los jueces que analizaron la apelación, la jueza que había emitido la sentencia no valoró adecuadamente el relato de un testigo clave. Por ende, ordenaron que el caso sea reenviado a un juzgado para un nuevo fallo.

Jonathan Arias tenía 17 años cuando fue baleado, el 4 de marzo de 2012, en inmediaciones de la avenida Rivarola al 7000. Ya entonces familiares del chico habían deslizado la posibilidad de que hubiera sido agredido por un conocido.

Según la reconstrucción preliminar de la policía, Jonathan estaba con un amigo en la puerta de una casa cuando apareció un hombre y abrió fuego. Un balazo le perforó el abdomen al chico que fue llevado por familiares hasta el Hospital Clemente Alvarez, donde estuvo diez días internado en terapia intensiva hasta morir el 13 de marzo de 2012.

Por una mochila. Como Arias tenía antecedentes y un pedido de captura pendiente de un juzgado de Menores, la primera hipótesis apuntó a un ajuste de cuentas. Luego trascendió como presunto móvil una discusión por una mochila.

Dos meses después se entregó el sospechoso, Julián Chanquia, un joven de 20 años conocido como "Laucha". Según el fallo, Arias había ido a su encuentro y Laucha le dijo "andate guacho o te pego un tiro", luego de lo cual "se levantó y le disparó".

Chanquia fue procesado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Pero el pasado 2 de diciembre la jueza de Sentencia Marisol Usandizaga lo absolvió. Entre otras cosas, por las dudas que ofrecían los testimonios recogidos, especialmente la contradictoria declaración de un testigo presencial que era amigo de la víctima y del victimario.

Apelación. La sentencia fue apelada por las fiscales de Cámara Ana Rabín y Cristina Rubiolo, que argumentaron que la jueza no había realizado una correcta valoración de la prueba, principalmente de quien fuera el testigo principal que, según la parte acusadora, había incriminado en forma contundente a Laucha.

Sobre las contradicciones del testigo, la fiscalía expuso razones para tales incongruencias. Sostuvo que la primera declaración fue formulada en el Heca cuando la víctima aún estaba con vida y además temía represalias contra su familia. Pero luego de que su amigo falleciera, y tras haberse mudado a otro barrio, volvió a declarar en sede policial.

La fiscalía sostuvo además que el relato del testigo coincidía con el aportado por el padre de Arias, a quien su hijo alcanzó a contarle que le había disparado Chanquia. Además recordaron que otra testigo había ofrecido un relato concordante y afirmado haber visto a los tres en el lugar del hecho.

Por su parte, Laucha había dicho que en un momento él había ido hasta lo de un amigo para pedirle fuego y que entonces oyó disparos. Sin embargo, ese amigo sostuvo que los disparos se escucharon luego de que Chanquia se retirara de su casa.

Asimismo, la fiscalía destacó que si bien el arma homicida no fue incautada la bala extraída del cuerpo de la víctima era calibre 22, que corresponde a la que dijo el testigo principal que portaba Laucha. Con esos argumentos, las fiscales pidieron que el caso fuera reenviado a primera instancia para una nueva sentencia.

Por su parte la defensora de Chanquia, Estrella Galán, dijo que los argumentos expuestos por la Fiscalía de Cámara ya habían sido analizados en forma adecuada por la jueza de Sentencia. Que el principal testigo había ido al baño y que cuando estaba adentro oyó el disparo. La abogada remarcó además que el arma nunca fue hallada, que Chanquia fue en realidad mencionado por el padre de Arias y, en tal sentido, pidió confirmar la absolución.

Conflicto previo. La apelación quedó a consideración de un tribunal conformado por los jueces Alfredo Ivaldi Artacho, Carina Lurati y Guillermo Llaudet, quienes consideraron convincentes los argumentos de la Fiscalía. Señalaron que el testimonio era relevante para reconstruir lo sucedido y determinar la "excluyente autoría" de Chanquia.

"Se posiciona como testigo visual y directo del momento en el que el imputado extrae un arma y le dispara a Arias. Expone que los tres eran amigos y que el padre de la víctima le había dicho que un día antes medió un reclamo de Chanquia a Arias por una mochila", lo que configura "una situación de conflicto previo", sostiene el fallo de los camaristas.

Sobre las contradicciones del testigo, los jueces indican como lógico que haya tenido temor de incriminar a un joven que era su amigo. "Dijo verosímilmente que su primera exposición, diciendo que no vio a quien disparó, se debió a que tenía familia en el mismo barrio y no quería ponerla en riesgo si decía la verdad, que es lo que luego ocurrió, ya que luego de que declarara en Homicidios pusieron en venta su casa para irse del barrio; pero agregó que esa reticencia cambió cuando Arias murió y no podía quedarse con el cargo de conciencia de no brindar la identidad del responsable de su muerte".

Para los jueces, no hay razón que permitiera pensar que la familia del chico muerto lo coaccionó para que mintiera y acusara a un inocente. Por otra parte, los camaristas valoraron que Chanquia se presentó espontáneamente ante la Justicia pero "lo hizo dos meses después del hecho". Además indicaron que su coartada fue desvirtuada por los testigos.

Reenviado. En ese marco, la cámara entendió que "el tribunal de grado efectuó una inadecuada valoración de la evidencia al concluir la existencia de dudas para condenar al inculpado", por lo cual se pronunciaron por la revocación del fallo absolutorio y reenviaron el caso para que se dicte una nueva sentencia.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS