Viernes 18 de Julio de 2008
Buenos Aires.— El máximo jefe policial que dirigió la pesquisa por el secuestro de Patricia Nine reveló ayer en el juicio oral en el que se juzga la conducta de los cuatro implicados en el caso un dato sorprendente: para rescatarla se siguieron pistas aportadas por manosantas. El oficial negó que en algún momento se haya investigado a algún miembro de la policía bonaerense.
Se trata del superintendente Sergio Vargas que, hasta que renunció hace un mes, era jefe de Investigaciones de la policía bonaerense. En el momento del secuestro de Nine dirigía la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza. El oficial explicó que "en este secuestro pasaba algo muy particular. Había mucha gente que traía mucha información, era algo muy raro. Incluso, había un equipo para atender gente", explicó Vargas.
El oficial recordó en la audiencia que los informantes "venían con datos, desde los más locos a los más creíbles, y todo se chequeaba. Han venido hasta manosantas y se siguieron esas pistas. Nada se descartaba". Ante una pregunta de la presidenta del tribunal, Lidia Soto, Vargas señaló que fue en ese contexto y ante la declaración espontánea de un testigo de identidad reservada en la DDI de Mercedes que se esclareció el hecho.
"Este testigo hablaba por dichos de otros, pero dijo que sabía dónde estaba Nine y me acuerdo que, como condición, pidió la reserva de identidad porque esta gente, según dijo, era muy peligrosa", comentó el ex jefe policial. El procedimiento realizado el 23 de octubre de 2004 fue el primero de una cadena de allanamientos que culminó al día siguiente con la liberación de Nine.
A su vez, Vargas dijo no recordar que se haya investigado a efectivos de la policía bonaerense como sospechosos. Patricia Nine fue secuestrada el 28 de septiembre de 2004 cuando en un auto llevaba a sus hijas y sus sobrinos al colegio Day School, de Moreno. El caso se ventila ahora en un juicio oral y público.