Viernes 22 de Agosto de 2008
Casilda.— Enojado y con pocas palabras. Así, el comisario general Rubén Rimoldi renunció al cargo de jefe de la Unidad Regional IV de policía con jurisdicción en el departamento Caseros y asiento en esta ciudad. Lo hizo tras conocerse la designación del comisario general Juan Luis Hek al frente de la fuerza de la provincia. En su lugar, y en forma provisoria, quedó a cargo el subjefe de la regional, Dardo Simil.
"No puedo subordinarme a las órdenes de un superior de menor jerarquía que yo", sostuvo enfadado Rimoldi para fundamentar su dimisión, al tiempo que dijo ser víctima de "una campaña de desprestigio", aunque no brindo mayores detalles al respecto.
Ilusión. Es que Rimoldi es uno de los altos oficiales con más antigüedad en la fuerza y, según su parecer, le había llegado el turno de ocupar el sillón de jefe de la santafesina. Incluso su nombre circuló tras conocerse la decisión del comisario Daniel Cáceres de abandonar la titularidad de los uniformados de la provincia.
Sin embargo, el gobernador Hermes Binner se inclinó por designar a Hek y como subjefe a Jorge Gómez. Los dos son egresados de la promoción posterior a la de Rimoldi y por eso éste, amparado en la verticalidad de la institución y en que ya cumplió 30 años de servicio, decidió dar un paso al costado.
Hasta anoche no había trascendido que algún otro jefe siguiera los pasos de Rimoldi (no son más de 10 los que están en esas condiciones en la provincia) aunque el ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, anunció que en los próximos días habría "cambios en aquellas unidades donde pasen a retiro otros oficiales de alto rango".
Gustavo Orellano
La Capital