Jueves 07 de Abril de 2011
Los abogados defensores de Ezequiel L., el muchacho de 23 años que está detenido y acusado de haber participado junto a un compinche en el violento asalto al ministro de Justicia de la provincia, Héctor Superti, reclamaron ayer ante el juez Luis María Caterina que le aplique la falta de merito y le devuelva la libertad. El muchacho, reconocido por el apodo de Bondiola, fue detenido el pasado miércoles 23 de marzo en Esmeralda al 3900, la misma cuadra donde reside.
Aquel día, el Volkswagen Bora de uso oficial que le sustrajeron al ministro a punta de pistola había aparecido estacionado en pasaje Suárez entre Lamadrid y Esteban de Luca, en la zona sur de la ciudad. Un día más tarde, el pibe declaró ante el juez de Instrucción Luis María Caterina y se declaró inocente.
El compinche de Bondiola, un muchacho de 19 años conocido por el apodo de Milton, se mantiene prófugo "aunque está ansioso por presentarse", según explicó Marcos Cella, uno de los abogados defensores de los muchachos acusados del robo a Superti, ocurrido el lunes 21 de marzo.
Esa noche, poco después de las 20.15, el funcionario provincial llegó a su vivienda de Moreno al 3500, a metros de bulevar Seguí. Mientras estaba entrando el auto oficial que utiliza en Rosario, sin chofer ni custodio, fue atacado por dos muchachos que aparecieron en el lugar sorpresivamente. "Me agarraron a cara descubierta en cuestión de un segundo y adentro de la cochera. Al primero lo empujé para afuera porque mi temor fue que entraran a mi casa y entonces el otro me pegó un culatazo en la cabeza. Ahí hablé con ellos, les fui dando cosas: el reloj, la plata, el celular. Me golpearon bastante, me sacaron la llave del auto y me arrojaron un líquido que creo que era gas pimienta o algo parecido por el ardor que sentí en la cara. Después salieron a la calle y se fueron en el auto", recordó Superti.
Sin registros. La causa es investigada por el juez Luis María Caterina y por el fiscal Marcelo Vienna. Ayer, los abogados de Bondiola, Marcos Cella y Germán Mahieu, presentaron ante el magistrado un escrito requiriendo la falta de mérito de su cliente y la libertad del mismo. "El requerimiento está dado en que el robo que sufrió el ministro no fue registrado por las cámaras de seguridad que tiene en su vivienda. Además, el propio ministro ratificó por oficio al juez Caterina que no está en condiciones de reconocer a las personas que lo atacaron y el auto que le sustrajeron no estaba en poder de nuestros clientes. Lo más relevante que le encontraron a Ezequiel fue un gas pimienta", comentó Cella.
Fuentes tribunalicias indicaron, en tanto, que el juez está investigando ahora las llamadas anónimas que alertaron a la policía acerca del lugar donde habían abandonado el auto oficial de la provincia y que los dos apuntados eran los atacantes del funcionario.