Policiales

Ratificaron la condena a prisión para dos hombres por un homicidio

Fueron hallados culpables de matar a Rubén Oscar La Roza en 2012. Les dieron 11 años al ejecutor material y 6 años de cárcel a su cómplice.

Jueves 19 de Marzo de 2015

La Cámara Penal confirmó la sentencia a prisión impuesta a dos hombres acusados del crimen de Rubén Oscar La Roza, baleado casi tres años atrás en el barrio Roque Sáenz Peña desde un auto en movimiento. Los involucrados son el ejecutor material del homicidio, quien recibió una pena de 11 años y su cómplice, quien conducía el vehículo y pasará 6 años tras las rejas.

El 25 de septiembre de 2014 el juez de Sentencia Ismael Manfrin condenó a Walter Darío Díaz, un comerciante de 34 años, como autor del delito de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido empleando un arma de fuego y por la intervención de un menor de edad. A su vez, Matías Emiliano Ledesma, de 21 años, recibió una pena de 6 años como cómplice secundario del delito de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido empleando arma de fuego y por la intervención de un menor de edad.

Según la reconstrucción inicial del caso, el 22 de abril de 2012 Rubén Oscar La Roza estaba en la esquina de Lozzia y Francisco de Frías (Ayacucho al 6300) con su sobrina de 15 años y el novio de la adolescente. Mientras los tres conversaban pasó por el lugar un Fiat Uno color bordó y uno de sus ocupantes abrió fuego hacia el grupo. La Roza fue alcanzado por dos certeros balazos que lo derrumbaron al suelo. El hombre fue trasladado al Hospital de Emergencias, donde su vida se apagó al día después.

En el marco de la investigación el juez Manfrin determinó que La Roza no era el destinatario de los tiros y a partir de la declaración de uno de los testigos supo de un incidente previo. La sobrina de la víctima contó que a las 2 de la mañana del 22 de abril de 2012 estaba con su novio cuando llegó un Fiat Uno bordó con la luneta polarizada. El auto era conducido por su ex pareja, Matías Ledesma, a quien acompañaban "Nikito" (hijo del ahora condenado Walter Díaz) y otro joven. En ese momento su novio discutió con Ledesma y el entredicho terminó cuando la pareja de la chica arrojó una piedra que impactó en uno de los cristales del auto. Tras ello Ledesma se marchó mientras Nikito decía "que iba a volver con el padre".

Poco después, según el relato de la jovencita, cuando estaba en la esquina con su tío y su novio regresó el Fiat Uno conducido por Ledesma. "Se abrió la puerta del lado del acompañante y Díaz hizo varios disparos". Dos proyectiles impactaron en el cuerpo de La Roza y le perforaron el estómago y el tórax.

Discurso en la mira. El fallo de Manfrin fue apelado por los abogados de los acusados. Marcelo Piercecchi, defensor de Díaz, señaló que su cliente estaba en su casa cuando ocurrió el hecho. También argumentó que la testigo es la "única que situó a su cliente en la escena del suceso. "Su discurso tiene fisuras. algunas muy marcadas, como que Díaz disparó desde la puerta del acompañante de Ledesma. Que éste conducía el vehículo y que en el auto iba el hijo de Díaz. Y ella (la testigo) se encontraba con su primo y su tío, la víctima".

El letrado sostuvo que hubo un incidente anterior en el que Ledesma (ex novio de la joven), Nikito y otro joven (Díaz no estaba) "son irrumpidos por el novio de la chica. También indicó que la adolescente dijo que el Fiat Uno "estaba polarizado en la lunea mientras el primo comentó que estaba todo polarizado". Piercecchi también afirmó que "no se secuestró el Fiat Uno ni el arma de fuego. Y que la hermana de la joven dijo que quien disparó fue Nikito". Tras expresar los argumentos defensivos requirió la absolución de su cliente.

A su vez Leopoldo de Monteil, defensor de Ledesma, sostuvo que cuando ocurrió el ataque fatal "Ledesma negó estar (en la escena del hecho)". A su vez, la testigo declaró que vio a mi cliente como conductor, al acompañante e increíblemente vio a los dos sujetos que iban atrás desde unos 20 metros". El abogado también sostuvo que la joven es "la única que vio a su cliente", de quien requirió la absolución.

A su vez, la fiscal Graciela Argüelles pidió la confirmación de las condenas impuestas a los acusados sobre la base del testimonio de la chica, al que calificó de "creíble y confiable". Luego de escuchar a la fiscal y a los defensores en una audiencia pública, los camaristas Alfredo Ivaldi Artacho, Guillermo Llaudet y Otto Crippa García confimaron el fallo. "No se advierte posibilidad de error (en lo dicho por la principal testigo) como quedó demostrado en los careos con los acusados".

Además, la adolescente, según los magistrados, fue "amenazada de través de mensajes de texto enviados a su madre. Su historia no parece como un accionar fraudulento y tiene por sentido común probable origen dentro del entorno de quienes están y estaban en ese tiempo (el año 2012) afectados por sus declaraciones. No hay signos ni motivos para una maquinación como la que supondría asumir la postura defensiva".

Trasladan al "Panadero" Ochoa a la cárcel de Rosario

Diego "Panadero" Ochoa, el ex jefe de la barra brava de Newell's procesado por instigar el crimen de Roberto "Pimpi" Caminos, será trasladado a la cárcel de Riccheri y Zeballos tras ser rechazado un recurso de hábeas corpus presentado para permanecer en la comisaría de Arroyo Seco. El motivo de la mudanza es que esa seccional está siendo refaccionada tras un planteo realizado el año pasado por el defensor general de la provincia, Gabriel Ganón, en favor de los detenidos en dependencias policiales. Ochoa se oponía al cambio argumentando que en la cárcel corría peligro, pero el planteo no prosperó. La jueza Carina Lurati ordenó ayer que sea derivado por 45 días a una celda de resguardo de la Unidad 3 bajo condiciones especiales de seguridad.

El traslado será provisorio mientras se realizan las reparaciones en la comisaría 27ª, donde en enero la Secretaría de Control de las Fuerzas de Seguridad detectó que Ochoa estaba alojado en una celda VIP (tenía heladera TV led, aire acondicionado y celulares), por lo que removieron al comisario y un inspector de zona.

En noviembre pasado Ochoa presentó un hábeas corpus para evitar ser trasladado a la cárcel. Pero los defensores Juan Ubiedo e Ignacio Carbone se opusieron ante el temor de que su cliente sufriera represalias de allegados a Pimpi o a Maximiliano "Quemadito" Rodríguez (por cuya muerte Ochoa estuvo acusado como instigador y luego fue desligado), muchos de ellos alojados en la Unidad 11.

En un planteo de hábeas corpus recordaron que Ochoa fue alojado en Arroyo Seco al ser detenido por el juez Javier Beltramone, quien por razones de seguridad dispuso que no podía ser trasladado sin autorización judicial. Por eso los abogados pidieron la permanencia de Ochoa en Arroyo Seco, pero la jueza Mónica Lamperti rechazó el planteo y dispuso el traslado a la Unidad 3 porque "dicha institución cuenta con un protocolo de resguardo".

La decisión fue apelada por la defensa y por eso ayer se realizó una audiencia ante la camarista Carina Lurati, con Ochoa presente y esposado. "No se nos ha dado ningún tipo de garantías para que no estemos preocupados por su seguridad", dijeron los abogados, y apuntaron que los argumentos para el traslado "quedaron abstractos" porque la obra en la seccional "está terminada en un 90 por ciento" y la presencia de Ochoa no perjudicaría las refacciones. El fiscal Luis Schiappapietra dijo lo contrario: que se requiere el cambio de destino para finalizar la obra: "Hoy en día está frenada esperando a que se concrete el traslado".

Un arquitecto del Ministerio de Seguridad explicó que en la seccional falta colocar cámaras de seguridad y realizar tareas de electricidad y agua. Por lo tanto, la jueza Lurati resolvió confirmar el traslado. Para la jueza, pretender que se realice la derivación sólo si es voluntaria por parte de Ochoa "sería atentar contra el principio de igualdad". E indicó que la cárcel local es "un lugar apto en el que conviven cientos de personas". Si la objeción es que allí estará aislado, sin ocasión de socializar, "también lo está en este momento en Arroyo Seco".

La semana pasada Ochoa recibió la falta de mérito por el ataque a tiros contra su ex ladero Matías Pera, pero sigue preso a la espera de un juicio oral por ordenar el homicidio de su antecesor, Roberto "Pimpi" Caminos, baleado a la salida de un bar en marzo de 2010. Por el crimen ya fueron condenados como autores materiales René Ungaro, Carlos Alberto Godoy y Emanuel Suárez.

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