Raro giro del caso de una muerte en un motel
El caso de la mujer implicada en el crimen del trabajador municipal Juan Chazarreta, que apareció muerto a balazos en un motel, podría dar un giro sorprendente. Ocurre que la contraprueba del dermotest practicado a la víctima, test que delata al autor de un disparo por el rastro de pólvora en la mano de quien lo hace, arrojó resultado positivo. Y Deolinda Maderna, la implicada, insiste en que su acompañante se suicidó. Pero está detenida y procesada por homicidio simple.

Sábado 23 de Agosto de 2008

Venado Tuerto.— El caso de la mujer implicada en el crimen del trabajador municipal Juan Chazarreta, que apareció muerto a balazos en un motel, podría dar un giro sorprendente. Ocurre que la contraprueba del dermotest practicado a la víctima, test que delata al autor de un disparo por el rastro de pólvora en la mano de quien lo hace, arrojó resultado positivo. Y Deolinda Maderna, la implicada, insiste en que su acompañante se suicidó. Pero está detenida y procesada por homicidio simple.

El abogado defensor de Maderna, Santiago Ruiz, aseguró que la policía ordenó prender fuego a todos los objetos que se encontraban en la habitación del Motel CC donde perdió la vida Chazarreta por cuatro disparos en la cabeza el 16 de julio pasado. Maderna siempre proclamó su inocencia y dijo que su amante se había disparado dos veces antes que ella huyera del lugar. Chazarreta tenía cuatro disparos y otros dos se incrustaron en la pared de la pieza del motel ubicado en el cruce de las rutas 8 y 33.

En un primer momento la policía aseguró que se había tratado de un suicidio. Maderna sostuvo a capa y espada esa hipótesis. Es más: se presentó espontáneamente en sede judicial un par de horas más tarde del crimen junto a su esposo.

Sin embargo su argumento no persuadió a la policía ni la Justicia que la procesó. Maderna no culminó sus estudios primarios, es analfabeta y padece un ligero retraso mental.

A la policía siempre le llamó la atención la firmeza de sus declaraciones donde ratificaba su inocencia. Nunca se quebró en la celda ni tampoco ante el juez interviniente en la causa. Pero resultaba inconvincente el planteo cuando en la cabeza de Chazarreta se encontraron 4 balazos de un revólver calibre 32.

El dermotest encargado por la Justicia, el cual en un primer momento arrojó que la víctima no tenía pólvora en sus manos al igual que Maderna y su esposo, varió con la contraprueba realizado por la defensa. La misma asegura que Chazarreta si tenía pólvora en sus manos.

Sobre el tema el abogado Santiago Ruiz indicó que "antes de los resultados positivos parecía casi imposible sostener la versión de Deolinda Maderna. Ahora todo es más creíble. Ella sostiene que Chazarreta se dispara con la mano izquierda y luego la derecha. Por lo tanto, es verosimil lo que dice".