Quiso robar en un museo y terminó con la cara rota
En medio de la noche un ladrón ingresó al museo del convento San Carlos, en la ciudad de San Lorenzo. Pero la falta de luz dentro del edificio le jugó una mala pasada y se estrelló violentamente contra alguna de las piezas históricas que se exhiben en el lugar. El accidente lo hizo abandonar su plan y escapar, pero en el camino dejó un reguero de sangre y varios dientes, pistas que permitieron ubicarlo y detenerlo.

Jueves 27 de Agosto de 2009

En medio de la noche un ladrón ingresó al museo del convento San Carlos, en la ciudad de San Lorenzo. Pero la falta de luz dentro del edificio le jugó una mala pasada y se estrelló violentamente contra alguna de las piezas históricas que se exhiben en el lugar. El accidente lo hizo abandonar su plan y escapar, pero en el camino dejó un reguero de sangre y varios dientes, pistas que permitieron ubicarlo y detenerlo.

Según denunció Juan Scapigliatti, director del museo, el visitante nocturno rompió un ventiluz para ingresar y aún no está claro si se cayó o se golpeó fuertemente contra algún objeto. Lo cierto es que sangre y varios dientes quedaron esparcidos en uno de los salones.

El accidente puso en fuga al ladrón. Scapigliatti pudo comprobar que no faltaba nada y policías de la Unidad Regional XVII entendieron que la lesión sufrida por el intruso fue muy importante y lo habría obligado a buscar auxilio médico. Entonces fueron al Hospital Granaderos a Caballo y allí confirmaron la sospecha, un joven de 19 años había pasado por allí durante la madrugada y recibido atención porque presentaba golpes y pérdida de piezas dentarias.

Los datos que los agentes encontraron el hospital permitieron que el frustrado ladrón, Martín Ch., fuera localizado y detenido en su domicilio de San Lorenzo.