Policiales

“Quiero que alguien pague por lo que le hicieron a mi esposa”

Adriana Oronao tiene 33 años y está en coma desde hace trece días cuando cayó de su moto al ser asaltada en Alvarez Thomas y Matheu. Su marido pide testigos.

Viernes 30 de Enero de 2015

El sábado 17 de enero la vida de Leonardo Tolosa y su familia se modificó, quizás para siempre. Ese día su esposa Adriana Oronao fue atacada por al menos cuatro ladrones en dos motos mientras circulaba en su Honda CBX gris por una calle de Alberdi. Al intentar huir, la mujer cayó pesadamente de la moto y rodó sobre el empedrado, lo que le causó heridas muy graves.
  Mientras los ladrones huían, la víctima fue asistida por transeúntes que iban a trabajar. Desde ese momento la mujer de 33 años permanece internada en la terapia intensiva del hospital Eva Perón de Granaderos Baigorria en coma inducido y respirador artificial. “Quiero que alguien pague por lo que le hicieron a mi esposa”, pide Leonardo.

Estable sin avances. Desde hace doce días Leonardo reparte sus horas entre el hospital y la atención de su hija que “es discapacitada”. Cuenta que Adriana sigue en sala de terapia con respirador. “Se encuentra estable, pero básicamente no hubo avances. Pudieron controlarle las hemorragias en el abdomen y en uno de sus pulmones, pero los médicos dicen que tienen muchas lesiones internas. Hay que seguir esperando a ver cómo evoluciona”, dice el esposo.
  Desde que sufriera el violento atraco el cuadro clínico de la mujer “siempre fue grave” porque tuvo hemorragia en los pulmones, estómago y otros órganos fueron dañados por las costillas fracturadas, además de otras fracturas. “Según dicen los médicos, no hay una lesión más grave que otra”, relata Tolosa.

Atraco. El sábado 17 de enero a las 7.45, Adriana Oronao terminó de cruzar la ciudad de sur a norte en su Honda CBX gris para atender a sus clientas de Alberdi. “Desde hace años hace tratamientos estéticos a domicilio, siempre con las mismas clientas”, explica su marido.
  Según lo que indicaron fuentes de la pesquisa en manos del fiscal de Flagrancia David Carizza, Oronao circulaba por el barrio Alberdi cuando al llegar al cruce de Alvarez Thomas y Matheu, a metros del ingreso al club Italiano, fue abordada por un grupo de ladrones. Según testigos eran cuatro en dos motos.
  Los hampones la interceptaron para robarle el bolso y la moto. En circunstancias que se investigan, la víctima cayó pesadamente de su moto sobre el empedrado. Mientras la mujer era asistida por un grupo de albañiles y un guardavidas que iban a sus respectivos trabajos, los ladrones escaparon en contramano por Alvarez Thomas, continuaron por Godoy Cruz y se perdieron Juan Mazza al oeste. Varios de los testigos ya declararon ante el fiscal.
  Un llamado al 911 de una persona que vio lo ocurrido aportó las únicas referencias al respecto: dos hombres que iban en moto intentaron arrebatarle la cartera que llevaba colgando en el brazo, uno de ellos la desestabilizó con la pierna y la hizo chocar contra un árbol. Su moto quedó al lado de ella. En apariencia sus agresores no se llevaron nada.

Testigos. La mujer fue hospitalizada y durante casi 15 horas sólo se sabía que se llamaba Adriana y tenía entre 30 y 40 años. Durante las primeras horas la investigación de calle estuvo en manos de efectivos de la seccional 10ª, pero la semana pasada la pesquisa fue derivada a la Policía de Investigaciones (PDI).
  Por el momento no hay autores individualizados, aunque se están analizando distintas filmaciones de cámaras de videovigilancia en una investigación que no ha experimentado demasiados avances. En ese marco, desde hace días Leonardo viene pidiendo que si alguien vio lo ocurrido que se acerque a la Fiscalía Regional, en Montevideo al 1900, para aportar datos.
  “Yo quiero que alguien pague por lo que le hicieron a mi esposa; pero también está la realidad de que uno vive con miedo. Porque yo no sé quiénes hicieron esto, pero ellos vieron mi cara en el noticiero cuando salí a pedir testigos. Y cómo puedo estar tranquilo de que no me van a apretar a mí o a mi familia cuando vamos al hospital. Si ellos tienen todas las garantías y nosotros nada”, dice el marido de Adriana.
  “Después hay cosas que indignan y lastiman. Adriana estuvo una hora tirada en la calle, asistida por vecinos. Uno de ellos, un muchacho albañil se tomó la molestia de correr hasta el puesto del Sies que está en Gallo y Costanera para pedir auxilio y no le dieron respuestas. La ambulancia demoró una hora”, enumera Tolosa, mientras pasa sus días repartiéndose entre el trabajo, su pequeña hija y poder estar al menos una vez al día en el Hospital Eva Perón para escuchar el parte de los médicos de terapia.

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