Policiales

Quedó bajo arresto domiciliario por su presunta coautoría en un crimen

Hugo Daniel Q. fue señalado en forma confusa por la madre de la víctima como uno de los asesinos. Él lo negó y dijo que estaba en otro lado.

Miércoles 17 de Abril de 2019

Tras un confuso señalamiento que tiene como telón de fondo ásperos conflictos vecinales, un joven quedó imputado como el supuesto coautor de la cruenta balacera que se registró el domingo a la madrugada en una vivienda Villa Gobernador Gálvez, donde resultó asesinado dentro de su dormitorio Juan Osvaldo Fernández, de 26 años, y a una hermana de 14 años la rozó una bala. Un sobrino del acusado está señalado como el principal sospechoso del crimen y será imputado hoy en el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde está internado por un disparo que recibió de sus supuestos cómplices.

El hecho que se desató el domingo a las 4.24 de la madrugada en torno a una casa de Filippini y Suipacha de Villa Gobernador Gálvez tiene rasgos y detalles tan violentos que cuesta entender sus motivaciones. Al menos eso quedó en evidencia ayer en la audiencia imputativa en la que Hugo Daniel Q., un joven recolector de residuos y boxeador amateur fue colocado en la escena del crimen como parte de un grupo que sirvió de apoyo a un sobrino de la víctima, sospechado de ser quien gatilló el arma que mató a Fernández.

Evidencias

El fiscal de la Unidad de Homicidios Adrián Spelta enumeró ayer las evidencias, principalmente el testimonio de Sandra C., la madre del joven asesinado, quien reconoció a Darío Q. como quien ingresó a su casa a los tiros y tras meterse en la habitación mató a su hijo de un disparo en el cuello.

Pero eso no era todo, porque mientras tanto, la casa era baleada desde afuera por supuestos tíos del homicida. Entre ellos citó a Darío Emanuel Q., y a otros miembros de esa familia que alcanzó a distinguir. Pero del cotejo de legajos surgió que ese hombre no podía estar en el lugar, ya que purga una condena de prisión efectiva por una tentativa de homicidio.

Sin embargo, según otras constancias y en una segunda entrevista a la madre de Fernández, se señaló también a Hugo Daniel Q. como cómplice. "Una vez que Darío entró a la habitación y le disparó a la víctima, usted aguardaba afuera", señaló Spelta. También le atribuyó haber portado una de las armas de fuego con las que se perpetró el feroz tiroteo contra la casa.

En ese camino, el fiscal le endilgó la "coautoría funcional" del crimen, y "conformar una empresa criminal" para lograr el objetivo que terminó con la vida de Fernández. Spelta también enumeró otra declaración donde se hace constar que los agresores se alentaban entre ellos: "Dale guacho, tirá", repetían en la ventana de la austera vivienda atravesada por las balas. La arenga fue escuchada desde adentro por una de las víctimas, que reconoció esas voces como la de los integrantes de la familia Q.

El fiscal explicó que luego de acopiar una serie de elementos se ordenó la detención de Hugo Daniel Q. en su casa de Iriondo al 2800. También citó los registros de incidentes del 911, con una secuencia que comienza a las 4.24 cuando un vecino llamó para avisar que en Filippini y Suipacha había hombres armados. Dos minutos despues, a las 4.26, otro llamado dio cuenta de las detonaciones. Un tercer mensaje, a las 4.30, pedía auxilio (se cree que es de la hermana de la Fernández). Y la última, a las 4.32, es cuando alertan que la víctima se desangraba.

Estaba en otro lado

El imputado, representado por el defensor público Juan Pablo Nardín, brindó su versión de los hechos. Dijo que esa noche era el cumpleaños de su padre y que a las 23 su mujer le pidió que la llevara al Club Olímpico para ver una pelea de su hermano. La fui a buscar y después me fui a dormir. Como a las 4.30 me golpean la ventana. "Levantate que se escuchan disparos", me dijeron. "Estaban mi hermana y mi hermano Alejandro y me dicen que Darío había sido herido. Después nos dispararon la casa. Cuando hicieron el allanamiento yo estaba en mi casa", dijo el joven sobre el momento en el que fue detenido.

El fiscal le hizo una serie de preguntas que el muchacho respondió con detalles. Sobre todo respecto a la identidad de sus hermanos y otros integrantes de la familia. Cuando pidieron que dijera quién había salido corriendo por los techos esa madrugada, en alusión a Darío Q., lo negó. Y denunció que cuando irrumpió la policía, los agentes le pegaron a otro hermano suyo y le rompieron y se llevaron el teléfono de un amigo que filmaba el procedimiento. En ese tramo, reconoció que su sobrino Darío tenía problemas con Fernández

En virtud de los hechos, el correlato de las evidencias, y aunque aclaró que todavía restan medidas, el fiscal Spelta solicitó la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley para Hugo Daniel Q., como coautor del delito de homicidio consumado en concurso real con la tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Nardín rechazó el pedido de prisión preventiva, y tras resaltar contradicciones en el testimonio de la madre de la víctima, solicitó la libertad de su asistido, con arresto domiciliario bajo garantías personales, y que subsidiariamente le otorguen salidas laborares en la Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez.

"El descargo de mi asistido es fundado y debe ser valorado. En el acta original se nombra a Darío Q. y a su hermano Horacio Q. Mi asistido no es hermano del coimputado. Es su tío, no se lo nombra. Pero en una segunda entrevista si se lo nombra a Hugo. Es contradictorio. Esto pone en crisis la presunta sindicación del fiscal", puntualizó Nardín.

Con tobillera

El juez Gustavo Pérez de Urrechu ponderó los elementos reseñados por la Fiscalía, dio por acreditado el hecho en un contexto de conflicto barrial de enemistad y aceptó la calificación. Pero marcó como punto gris la participación del imputado. "Puede ser una confusión, pero primero se señala a Horacio Q., y eso es algo que le resta credibilidad a la participación de Hugo Daniel Q.", indicó el magistrado.

Si bien avaló la teoría del caso presentada por la Fiscalía, dejó librado al avance de la pesquisa que se pueda confirmar o no la participación del acusado. Teniendo en cuenta la declaración del imputado y el arraigo, ordenó la prisión preventiva con control de tobillera electrónica en un domicilio alejado de su residencia habitual, con prohibición de acercamiento a los familiares de las víctimas, entre otras restricciones.


Imputado en el hospital

Darío Q. es el principal sospechoso de matar a Juan Fernández. El joven pidió asistencia el día del hecho en el Hospital Anselmo Gamen pero no pudo explicarle a los médicos dónde y cómo resultó herido de arma de fuego en el abdomen y en una pierna. Se presume que mientras él estaba dentro de la casa de la víctima fue alcanzado por proyectiles que disparaban sus cómplices desde afuera. Tras una serie de medidas se determinó su vinculación con el brutal crimen y se ordenó la detención, que cumple en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria , donde hoy será imputado por el fiscal Adrián Spelta.

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