Domingo 05 de Octubre de 2008
Cristian Altamirano se abstuvo de declarar en la indagatoria por el asesinato de Manuel Novillo. El juez de Instrucción Nº9, Javier Beltramone, le imputó homicidio agravado por uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de guerra, a raíz de que no tenía registrada la pistola 11.25 que le secuestraron.
A su vez se investiga si Altamirano, de 32 años, estuvo implicado en un episodio similar del que ahora quedó acusado. La policía investiga si el conductor detenido tiene algún tipo de relación con un incidente ocurrido el 5 de julio pasado frente al bar Tokio, en Santa Fe y España. Según testigos, el conductor de un Peugeot 206 abrió fuego esa madrugada y un chico de 17 años, Nicolás G., recibió un tiro en el pie.
Otros cuatro tiros disparados por el del 206 en ese hecho dieron en un Chevrolet Corsa. Las vainas de las balas, según fuentes policiales, eran de una pistola 11.25, la misma arma secuestrada a Altamirano por el crimen de Novillo. Ahora intentan ver si las balas de ambos incidentes salieron de la pistola incautada. La jueza de instrucción Nº 14, María Laura Sabatier, que investigó el hecho del bar Tokio, mandó la causa al juzgado correccional Nº 3, dado que el menor herido sufrió lesiones leves. Notificó de ello al juez Beltramone.
Este juez también requirió una pericia sobre la pintura del Peugeot 206 incautado hace siete días. El del suceso de julio era, según los testigos, blanco. El del hecho del domingo pasado es de un color similar: "blanco ploteado".