Jueves 02 de Febrero de 2017
Conocido como "Vizcacha", Sergio Javier S. fue apuntado de arranque como el principal sospechoso de un abuso sexual aberrante contra una vecina en Villa Banana ocurrido el pasado domingo 8 de enero en la casa de la víctima. Tras más de 20 días prófugo, se presentó el martes con abogados en la Fiscalía Regional, que ayer lo acusó en Tribunales con abundante evidencia de haber violado, golpeado y acuchillado a una mujer de 29 años llamada Andrea.
Un juez aceptó el encuadre legal y S. fue imputado como autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma blanca y por robo agravado por el uso de arma, ambos en concurso real. El hombre de 26 años quedó con prisión preventiva sin plazos.
Cruel susurro
"Se buenita y hacelo porque te mato perra". Con un cuchillo apoyado en el cuello, una mujer de 29 años sufrió ese cruel susurro al oído mientras un vecino la violaba casi delante de un hijo y un sobrino, un domingo a las 5 de la mañana cuando regresaba a su casa de Virasoro y Gutenberg, en zona oeste.
Apenas se denunció el caso, no hubo muchas dudas sobre la identidad del sospechoso. Cercado y agobiado por los múltiples procedimientos desplegados en su búsqueda, el martes se entregó a la Justicia.
En una audiencia ayer en Tribunales Sergio S., albañil empleado de una constructora, quedó bastante comprometido. Acompañado por su abogados Rubén Navas y Gonzalo Rucci, entró a la sala con bermudas de jeans gastadas por debajo de las rodillas, remera rayada gris y zapatillas deportivas. En el público sólo estaban su madre y su actual pareja.
Relato salvaje
La fiscal de Delitos Sexuales Carla Cerliani expuso ante el juez Héctor Núñez Cartelle una batería de evidencias contra S. Hilvanó el relato de Andrea, que aportó escabrosos detalles e identificó claramente a su agresor. E incorporó los testimonios de los adolescentes testigos y el de un vecino que lo vio salir de la casa.
Vizcacha, describió la fiscal, aprovechó que ese día Andrea volvía de bailar y cuando estaba a punto de abrir la puerta de la casa, la atacó de atrás y le apoyó en el cuello un cuchillo tipo tramontina. Ella le ofreció plata y un celular para que se fuera, pero él insistió.
"Ya adentro de la casa, amenazó a un hijo de 15 años y a un sobrino de 16, robó celulares y dinero que había en la casa, y les ordenó quedarse quietos y callados. Llevó a Andrea hasta un sector donde funciona un kiosco y le dijo que se quedara quieta, porque sino mataría a los adolescentes", explicó la fiscal.
Cerliani detalló cómo el acusado abusó de la mujer para luego ir a la pieza donde estaban los chicos a quienes ató con un pedazo de trapo. "Al sobrino lo llevó al baño, lo cortó en el cuello e intentó ahorcarlo. Después volvió a violar a Andrea mientras le apoyaba un cuchillo en la garganta, le presionaba el cuello y le decía «te voy a matar». Ella perdió la conciencia y se desmayó".
En un momento los chicos se desataron y empezaron a gritar, entonces el agresor escapó. Los adolescentes salieron desesperados a la calle a pedir auxilio. Un vecino se acercó, vio la escena y llamó al 911 y a la madre de la víctima, que vive a metros. Al lugar llegó el padrastro de la joven, que yacía tendida en un charco de sangre. Apenas balbuceó "le di la plata y me violó".
Ese relato y el de los testigos coincide con el resto de las evidencias, como los informes médicos de Andrea, atendida en el Clemente Alvarez donde se constataron lesiones compatibles con la agresión. Además, los análisis de laboratorio (se hallaron restos de semen y heridas compatibles con acceso carnal), el hallazgo del mango y hoja del cuchillo en la escena, las prendas rotas de la víctima y entrevistas a familiares y allegados.
Uno de esos elementos concretos fue el relato de la pareja del acusado, quien confirmó que el día del hecho él se ausentó de su casa y al otro día ella se enteró por vecinos de que "le había robado a una vecina de nombre Vicky (así le decían a la víctima) y le cortó el cuello". Otros familiares de Vizcacha reconocieron que fueron convocados para ayudarlo porque "el Sergio se había mandando una cagada, le entró a robar a una vecina y la violó".
Cerliani pidió la prisión preventiva sin plazos teniendo en cuenta el riesgo de fuga ante un grave delito con una pena de entre 8 y 35 años, y el hecho de que estuvo prófugo 20 días. Además podría obstaculizar la pesquisa por ser vecino de Andrea y muchos de los testigos.
La defensa hizo esfuerzos por mejorar la situación de Vizcacha ante las evidencias en su contra. Navas acordó con Fiscalía una extracción de sangre a su cliente para cotejar el ADN con los rastros biológicos detectados en la víctima.
En su defensa
En ese sentido, y si bien calificó de gravísimo el abuso sufrido por la víctima, el abogado expuso que el imputado sufrió consecuencia del hecho ya que le quemaron la casa. Y puso en duda la veracidad de los testimonios. Indicó además que como el acusado es drogadicto, estaría impotente para concretar un acto sexual, algo que su mujer planteó como habitual. "Es una persona con arraigo y trabajo, tiene familia y un hijo pequeño. Es inocente hasta que se demuestre lo contrario", esbozó el letrado, antes de pedir plazo a la medida cautelar y que sea alojado donde se resguarde su integridad física.
El juez hizo una breve resumen de lo escuchado, pero remarcó que las víctimas "señalan claramente" al acusado como autor del hecho. Y también habló de la ausencia de cualquier conflicto o motivación que pudo fundar una falsa acusación. Así, admitió la imputación y le dictó prisión preventiva sin plazo, aunque con la posibilidad de revisar esa medida en 60 días.