Prueba contundente contra abusador serial de ancianas
Las evidencias siguen acorralando a un joven acusado de una serie de abusos sexuales contra ancianas que está detenido desde junio. El muchacho está procesado en dos casos, uno de los cuales terminó con la muerte de una mujer de 76 años, y ahora una pericia positiva de ADN acaba de complicarlo en una tercera causa por una violación de abril pasado. En un cuarto expediente lo compromete una carta con amenazas que dejó en la casa de una de las víctimas.

Miércoles 16 de Diciembre de 2009

Las evidencias siguen acorralando a un joven acusado de una serie de abusos sexuales contra ancianas que está detenido desde junio. El muchacho está procesado en dos casos, uno de los cuales terminó con la muerte de una mujer de 76 años, y ahora una pericia positiva de ADN acaba de complicarlo en una tercera causa por una violación de abril pasado. En un cuarto expediente lo compromete una carta con amenazas que dejó en la casa de una de las víctimas.

El resultado positivo del estudio de ADN llegó al juzgado de Instrucción Nº 10, a cargo de Alfredo Ivaldi Artacho. Allí Luciano Beltrán, de 28 años, está imputado en dos causas de ataques sexuales a mujeres mayores que aún no fueron resueltas. La prueba genética se ordenó en ambos casos en base a material biológico preservado cuando ocurrieron los ataques.

En uno de ellos, ocurrido el 24 de abril pasado en la zona de parque Scalabrini Ortiz, se había obtenido una muestra de semen y pelos del atacante. El cotejo arrojó un 99,9 por ciento de coincidencia con el perfil genético de Beltrán, según indicaron fuentes judiciales. Es el caso de una anciana de 80 años que fue atacada en su casa de Santa María de Oro al 200, en barrio Refinería, y que había señalado al detenido en una rueda de reconocimientos.

En el otro caso, el de una anciana de 84 años sometida el 5 de junio en su casa de Guatemala al 100, en la zona de Fisherton, la prueba de ADN no pudo hacerse por problemas en la muestra. De todos modos la víctima lo había apuntado en una rueda judicial y lo compromete una carta que agresor dejó escrita de su puño y letra, en la que anunciaba que cometería el mismo ataque contra una conocida de la mujer. Se detectó que la caligrafía corresponde al joven detenido.

El crimen. El imputado, a quien le dicen Pele, es un albañil chaqueño de la localidad de Corzuelas. Fue apresado el 30 de junio pasado cuando huía de la casa de Marta Antonia Catalano, una jubilada de 76 años que fue asesinada durante un robo en su vivienda de Cuba al 700.

El muchacho fue apresado cuando intentaba huir por los techos de casas vecinas y admitió el ataque, por el que fue procesado en base a su confesión, el relato de policías que lo detuvieron y testimonios de vecinos. La mujer, viuda y madre de tres hijos, vivía sola de su jubilación de ama de casa y la pensión de su marido. Esa noche, una vecina la oyó gritar y llamó a la policía. Su cuerpo quedó tendido inmóvil al lado de la cama.

Ahora se realizó una prueba de ADN sobre una campera con manchas de sangre que Beltrán admitió haber usado al momento del hecho y que dejó tirada en un pasillo. Según una fuente judicial, sería sangre de la víctima. Tras el crimen de Catalano el detenido quedó imputado en una serie de ataques a que comparten un mismo patrón: fueron cometidos contra mujeres mayores de 75 años que vivían solas, por un agresor de similares rasgos físicos, que no forzaba aberturas y que en ocasiones les robaba.

Beltrán también fue procesado por el doble ataque que sufrió una jubilada de 80 años en su casa de Alberdi el verano pasado. El 7 de febrero un individuo joven entró a su vivienda y la sometió a graves ultrajes sexuales. Una semana después regresó y forzó a la mujer a pasar por el mismo calvario. En ese caso no se habían obtenido muestras genéticas, pero la víctima lo reconoció de modo tajante en una rueda judicial. Fue procesado como autor de abuso sexual agravado, privación ilegal de la libertad y robo con arma de fuego, todo en dos oportunidades.