Lunes 11 de Agosto de 2008
Venado Tuerto.— Deolinda Susana Maderna, la principal sospechosa del crimen del empleado municipal Juan Chazarreta, ocurrido en un motel ubicado en la intersección de las rutas 8 y 33, fue procesada por homicidio simple. Un examen psicológico demostró que la mujer comprende perfectamente sus actos y está ubicada en tiempo y espacio, por lo que la causa podrá ser elevada a juicio en caso de que el procesamiento quede firme y no se apelado.
Sin embargo hay un elemento que favorece a la sospechosa: el resultado del dermotest. Es que la prueba de parafina hecha sobre sus manos para saber si utilizó armas le dio negativo. Idéntico final arrojaron los exámenes hechos al esposo de Deolinda y a la víctima del homicidio. Mientras tanto, la mujer sigue sosteniendo su inocencia ante la Justicia, aunque la cortada que esboza —el suicidio de Chazarreta— parece ser poco creíble.
Chazarreta, de 59 años, apareció muerto la mañana del 16 de julio en una de las habitaciones del motel al que había llegado un par de horas antes junto a Deolinda, de 32 años. Junto a su cuerpo había un revólver calibre 32 con su cargador vacío. Tenía tres balazos en la cabeza y un raspón en el cuero cabelludo producido por el roce de otro proyectil. Además, se encontraron dos impactos de bala en las paredes de la pieza. "Es imposible suicidarse disparándose tres veces en la cabeza", confió un investigador.
El hombre y la mujer, ambos con sus respectivas familias constituidas, mantenían una relación extramatrimonial desde hacía por lo menos 3 años. Pese a la diferencia de edades, dicen sus allegados que la relación había sido óptima, aunque en los últimos meses estaba un tanto deteriorada.
La mañana final. La pareja había llegado al motel cerca de las 8.30 a bordo del Volkswagen Gol del hombre. Poco más tarde, deducen los pesquisas, se produjo una discusión que desembocó en el fatal desenlace. El motivo de la pelea, dicen, sería que el apasionado romance tenía el final sellado por decisión de Deolinda.
Para los investigadores "no quedan dudas de que se trató de un homicidio" y aún siguen trabajando en la recolección de pruebas y distintos elementos, ya que la detenida no reconoce la autoría del hecho y sostiene que fue un suicidio. En la celda en la que se encuentra detenida sostiene a propios y extraños que nada tiene que ver con el crimen pese a que ella estuvo en el lugar y supuestamente vio como su ex amante se suicidaba. En este orden, la pesquisa no descarta que la mujer esté encubriendo a un tercero.
Ocurrió en Venado Tuerto hace 20 días. Ella dice que fue un suicidio. Para la Justicia fue un crimen