Procesaron a un jardinero por matar a su hijito a puñaladas
El 21 de marzo pasado el jardinero Julio Bernardo Camaño le dijo a su hija de 14 años que se sentía humillado porque su esposa, de la que se había separado un mes antes, estaba saliendo...

Jueves 05 de Septiembre de 2013

El 21 de marzo pasado el jardinero Julio Bernardo Camaño le dijo a su hija de 14 años que se sentía humillado porque su esposa, de la que se había separado un mes antes, estaba saliendo con un compañero de trabajo de él. Un rato después, fuera de sí, agarró un cuchillo de cocina y le asestó tres puñaladas mortales a su hijo de 4 años mientras el pequeño dormía; e hirió a la adolescente.

Desde su lugar de detención Camaño expresó su arrepentimiento y en una carta que le envió a su hija le pidió perdón por lo ocurrido. Eso no alcanzó para que la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas lo procesara por los delitos de homicidio calificado por el vínculo y tentativa de homicidio calificado por el vínculo y le dictara la prisión preventiva.

El trámite penal incluyó estudios para determinar si el hombre puede ser juzgado por el filicidio y tanto la pericia psiquiátrica realizada como una junta médica que lo evaluó no detectaron trastorno mental que le hubiese impedido comprender la criminalidad de sus actos. También se desestimó la posibilidad de que Camaño haya actuado bajo emoción violenta.

Camaño tiene 45 años y vivía en una modesta casa de pasillo de Esquivel al 1200, en el barrio Parque Casas. Con el residían su mujer, Silvia, de 30 años, y sus tres hijos: Bianca, de 14; Alvaro, de 10; y Luciano, de 4 años. La familia ocupaba una vivienda trasera a la que se ingresa por una puerta lateral mientras que adelante residen tres hermanos solteros del hombre.

Un mes antes del suceso, el matrimonio se había separado y los hijos se fueron a vivir con la madre, pero solían ir a cenar a lo de su papá y a veces se quedaban a dormir. Eso sucedió el 21 de marzo, aunque luego de comer Alvaro volvió a lo de su mamá mientras que Bianca y Luciano se quedaron con el padre.

La chica contó a la Justicia que ese día estaba durmiendo y se despertó extrañada de que su hermanito no estuviera en la habitación. Se levantó y lo encontró llorando y herido. En ese momento el padre la atacó, al parecer con el mismo cuchillo tipo tramontina con el que había apuñalado en el pecho a Luciano. La adolescente sufrió unos cortes leves en el brazo izquierdo y en el pecho, pero pudo escapar y llevar a su hermanito hasta la casa de sus tíos, donde pidieron una ambulancia. Un médico del Sies intentó reanimar al nene, pero no lo logró. Al mismo tiempo uno de los hermanos de Julio fue hasta la vivienda trasera y lo encontró intentando quitarse la vida.

Infidelidades. En el marco de la investigación Bianca brindó su testimonio ante la jueza Rodenas. "Después de que lo llevaron a mi papá entré con la policía a la habitación. Levanté la frazada y había unos cuchillos de cocina. Además había manchas de sangre en la pieza donde dormía mi hermanito", contó la adolescente. Y se refirió a la relación de sus padres: "Mi papá me dijo que él era el amante de mi madrina. Entonces mi mamá le quiso pagar con la misma moneda y por eso se separaron un mes antes de mi cumpleaños, que es el 27 de marzo".

Otro que brindó su testimonio fue Hugo Camaño, uno de los hermanos de Julio. Dijo que el jardinero le confesó que había matado a Luciano y que "se enteró del engaño de su mujer unos quince días antes" (del crimen). Y agregó que el día del hecho ni el anterior había ocurrido una situación enojosa con la ex esposa para que se desencadenara el violento episodio.

La jueza también escuchó a un sobrino del acusado. Jonatan dijo que "estaba durmiendo" con su padre y "nos despertaron unos gritos. Nos levantamos y fuimos hasta la casa de Julio que está atrás. En ese momento vi que Julio se quería electrocutar y escuché que Bianca decía que el padre había matado a Luciano. Julio pedía que tiraran agua mientras agarraba los cables de la luz con las manos quemadas. En ese momento Bianca me dio a Luciano y lo llevé hasta mi casa. Lo acosté, pero ya estaba muerto", comentó.