Domingo 05 de Enero de 2020
El ex jefe de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal Argentina (PFA), comisario Mariano Valdés, quien permanece detenido desde que fuera baleado en la autopista Buenos Aires-Rosario en septiembre del año pasado en un oscuro episodio, fue procesado por el juez federal de la capital provincial Francisco Miño, quien dictó la prisión preventiva del ex oficial por los delitos de tráfico de estupefacientes en modalidad de transporte, peculado y confabulación, y le trabó un embargo por 500 mil pesos.
En el mismo dictamen, el magistrado federal también procesó por los mismos delitos al entonces subjefe de la fuerza en la ciudad de Santa Fe, Higinio Bellaggio, quien también permanecerá en prisión preventiva. Este uniformado fue uno de los primeros en llegar al lugar donde fue atacado Valdés y participó del encubrimiento del hecho que poco tuvo que ver con un intento de robo, como en un primer momento dijo la víctima.
En la ruta
De acuerdo al procesamiento, el hecho ocurrió la noche del 9 de septiembre de 2019 en la autopista Buenos Aires-Rosario, a la altura de la localidad de Fighiera. Entonces Valdés circulaba en un auto particular de la Policía Federal en compañía de la suboficial ayudante Roxana González con destino a la capital provincial.
En el trayecto ese vehículo, según quedó registrado por cámaras de videovigilancia, hizo una parada en una estación de servicios ubicada en jurisdicción de Ramallo. Allí, mientras la suboficial fue al baño, Valdés desapareció de escena y se retiró hacia una zona donde suelen estacionar camiones. En ese lugar, y lejos de todo registro fílmico, habría tenido una charla con los ocupantes de una camioneta que tras el retorno del auto de los policías a la ruta salió tras ellos.
Unos 40 kilómetros más adelante, ese auto interceptó al vehículo de Valdés, que detuvo la marcha de su auto en la banquina. El oficial bajó y mantuvo una acalorada discusión con los otros automovilistas, lo que derivó en el ataque a balazos.
Según la investigación, tras ese episodio el entonces jefe policial ordenó a la suboficial González ocultar un bolso deportivo Adidas que llevaba en el auto. Para eso, el ex jefe federal se comunicó telefónicamente con Bellaggio, quien viajó en un patrullero de la Policía Federal desde Santa Fe hasta el Samco de la localidad de Arroyo Seco donde estaba internado sus superior tras el tiroteo, para "sustraer" el bolso de la escena del hecho.
En ese momento el bolso lo tenía la suboficial González, quien se lo entregó a Bellaggio por orden de Valdés, precisa la resolución judicial.
En un primer momento el caso fue investigado por la Justicia provincial de Rosario ya que Valdés calificó lo ocurrido como "un robo al voleo", lo que fue ratificado por la suboficial en su primera declaración y presionada no sólo por sus superiores sino por otros hombres de la fuerza.
Desde ese momento el famoso bolso no fue hallado. Pero once días más tarde fue secuestrado en la sede de la Policía Federal en la capital provincial, al igual que la ropa que llevaba Valdés al momento del ataque. Entonces, una prueba científica determinó que el bolso tenía restos de anfetamina mientras que un pantalón del policía presentaba residuos de éxtasis.
Cambio de fuero
Con ese hallazgo, el caso dio un vuelco y Valdés y su segundo pasaron a ser investigados por presunto tráfico de estupefacientes por la Justicia Federal. La causa recayó en el fiscal santafesino Walter Rodríguez, quien acusó a los policías por presunto tráfico de drogas, delito por el que el juez Miño los procesó el último día hábil de 2019.
Según la resolución, el transporte de drogas se habría realizado en dos etapas: en la primera participó Valdés trasladando el bolso en su auto particular desde Buenos Aires hasta cercanías de Fighiera, donde fue baleado. Y luego por Bellaggio desde allí hasta la ciudad de Santa Fe.
La investigación determinó que Valdés detuvo su auto en una estación de servicios de Ramallo, donde fue captado por una cámara de seguridad. Desde ese mismo lugar partió unos minutos después que el jefe policial, una camioneta negra similar a la que conducían quienes lo atacaron unos kilómetros más adelante.
Declaración cambiada
La suboficial González declaró en primera instancia que había sido un intento de robo, tal cual le pidió su jefe, de acuerdo a los mensajes de Whatsapp entre ambos incorporados a la causa. Sin embargo, la mujer volvió a declarar el 19 de septiembre y los fiscales santafesinos encontraron contradicciones entre ella y Valdés.
La suboficial contó que su jefe detuvo el auto en la autopista y dialogó con las personas que, tras una discusión, lo atacaron a balazos. El ex jefe de la PFA sufrió dos heridas por el intercambio de disparos y siempre mantuvo su teoría de que fue víctima de un robo al voleo.
Ahora, el juez Miño procesó a Valdés y Bellaggio por presunto transporte de estupefacientes, por sustracción de prueba (haberse llevado el bolso deportivo en el que luego se hallaron rastros de drogas) y por peculado ya que utilizaron una patrulla de la PFA y un chofer para viajar de Santa Fe a Arroyo Seco a buscar la presunta prueba de un delito.