Viernes 31 de Octubre de 2008
Dos policías de la comisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez fueron procesados por el intento de extorsión a dos jóvenes a los que detuvieron cuando circulaban en una moto robada días antes y a quienes, según la denuncia, exigieron dinero a cambio de no abrirles causa penal. La principal prueba contra los agentes fueron los datos falsos asentados en el acta policial y en el libro de guardia.
Los efectivos procesados están en libertad. Son el oficial subayudante Emiliano Díaz y el cabo primero Rodolfo Córdoba, a quienes el juez de Instrucción Alfredo Ivaldi Artacho envió a juicio por los delitos de tentativa de extorsión, falsificación de documento público y peculado. Esta figura se aplica al uso indebido de dinero públicos. Es que, según la acusación, se apropiaron del dinero secuestrado en la requisa a uno de los jóvenes.
La denuncia fue presentada en la División Judiciales de la Jefatura rosarina por Juan Centurión, un empleado metalúrgico detenido el 29 de septiembre pasado cuando iba como acompañante en una Yamaha Crypton sin dominio por la calle Mosconi, con un amigo que se ofreció a llevarlo a su casa. Dos efectivos de la seccional 26ª los arrestaron y estuvieron ocho horas detenidos.
Al salir de la seccional Juan denunció que los policías le secuestraron 325 pesos que llevaba encima de los que sólo le devolvieron 5 y que le exigieron dinero a cambio de no vincularlo con el robo de la moto. A partir de la denuncia, la comisaría fue allanada y se secuestró el libro de guardia. Allí se detectó una irregularidad: la detención de los jóvenes figuraba como realizada "en averiguación de antecedentes" por el Comando Radioeléctrico, cuando esa fuerza de calle no había realizado el procedimiento.
Además, en el acta por el secuestro de la moto se consignaba que había sido hallada abandonada en la vía pública por Díaz y Córdoba. Por la adulteración de las constancias policiales referidas al caso los efectivos fueron acusados de falsedad ideológica de instrumento público junto a la encargada del libro de guardia, María del Carmen Gómez.
El conductor de la moto también denunció haber sido extorsionado, pero los policías no fueron acusados por eso porque su testimonio fue contradictorio. Un cuñado de este muchacho reconoció haber comprado la moto sin papeles y quedó acusado de encubrimiento. Los dos jóvenes detenidos no afrontaron ninguna acusación.