Policiales

Privan de su libertad a un productor avícola, le roban el vehículo y lo liberan golpeado

Ocurrió la tarde del miércoles en un campo a 100 kilómetros al norte de Rosario. Se habló de un pedido de rescate. Sería un problema laboral.

Viernes 20 de Diciembre de 2019

En pocos días del mes de diciembre la comuna de San Fabián, en el departamento San Jerónimo y a 100 kilómetros al norte de Rosario, tuvo sus minutos de fama por dos hechos ligados a la seguridad pública. El sábado 7 de diciembre fue hallada en un campo ubicado a un kilómetro de la autopista a Santa Fe una avioneta con matrícula boliviana abandonada. Personal antinarcóticos de la ex Policía de Investigaciones (PDI) fue la encargada de peritarla. En tanto, el miércoles a la tarde un productor avícola fue secuestrado por uno de sus ex empleados que lo "levantó" en el campo de su propiedad, lo llevó en su propia camioneta y lo liberó a unos 60 kilómetros, en la ciudad de San Tome, cuatro horas y media más tarde. El captor, identificado sólo como D.D.G., de 35 años, fue detenido y en principio hoy será imputado por el fiscal Marcelo Nessier en los Tribunales de la capital provincial por los delitos de robo calificado por el uso de arma de fuego, lesiones y privación ilegítima de la libertad.

Hernán Baella es un productor radicado en la localidad de Arocena y junto a su padre explota una productora avícola en un campo ubicado en la comuna de San Fabián, a unos 7 kilómetros de su residencia.

Mientras en la Casa Gris el ministro de Seguridad Marcelo Saín tomaba juramento a la flamante jefatura de policía de provincia, sus hombres monitoreaban lo que en un principio resonó como un secuestro extorsivo y terminó siendo una violenta privación ilegítima de la libertad que tendría como telón de fondo un conflicto laboral.

El miércoles a la tarde Edgardo Baella, padre de Hernán, visitó el campo que tiene frente al criadero de pollos de su hijo en San Fabián. Contó que cuando se retiraba del lugar fue sorprendido "por un hombre encapuchado" que llevaba "un arma casera, un caño con un mango". El encapuchado le ordenó que llamara a su hijo Hernán y lo amenazó de muerte: "Llamalo porque te quemo". Y como si estar encapuchado, armado y valiéndose del factor sorpresa no le resultara suficiente, le dijo: "Yo soy el de la avioneta. Estoy «fondeado» en un campo de acá cerca", en obvia alusión a la aeronave que apareció el pasado 7 de diciembre.

Edgardo cumplió la orden. Su hijo estaba en una casa ubicada en el mismo campo, a unos mil metros. Luego el encapuchado lo encerró en un baño precario en el mismo casco del campo. Según Edgardo en todo momento el agresor le decía que estaba con otras personas y amenazaba con decirles que se sumaran.

Cuando Hernán llegó se topó con el encapuchado que de inmediato empezó a pegarle con uno de los caños de la tumbera que llevaba en la mano. A los golpes lo subió en el asiento trasero de la camioneta del productor, una Toyota Hilux color blanca con vidrios polarizados patente AD517GB. Antes de irse el maleante le dijo a Edgardo que si quería volver a ver a su hijo debía pagar un rescate. Se habló de cinco millones de pesos y que luego lo llamaría para acordar dónde y cómo pagarlos.

Periplo en las rutas

Durante cuatro horas y media nada se supo de Baella hijo y el encapuchado. Luego se supo que la Toyota Hilux circuló por caminos rurales y rutas provinciales hacia la localidad de Barrancas, luego se dirigió a Bernardo de Irigoyen, Gálvez, San Edgardo, Matilde y San Agustín para terminar su derrotero en un descampado cercano a la autopista, en jurisdicción del barrio San Cayetano de San Tomé, donde abandonaron al productor avícola.

El encapuchado, en tanto, desapareció con la Hilux de Baella, quien pidió ayuda y fue asistido en el Samco de Santo Tomé y de ahí derivado al hospital José María Cullen, ya que estaba muy golpeado, según contó el padre de la víctima. Tras recibir el alta se fue a su casa en Arocena, en la que se dispuso una guardia policial.

Horas más tarde efectivos de la Agencia de Investigación Policial (ex PDI) y de la Unidad Regional XV detuvieron al sospechoso en su casa. Al identificarlo comprobaron que se trataba de un ex empleado del criadero de pollo de Baella, residente en Coronda, quien ayer debía presentarse en una audiencia en Santa Fe para resolver su situación laboral precisamente con Hernán Baella.

Entre los elementos que le secuestraron estaba el celular de Baella, cuyo vehículo seguía sin aparecer al cierre de esta edición. En principio hoy, en los tribunales de Santa Fe y en horario a confirmar, D.D.G será imputado por el fiscal de Coronda Marcelo Nessier.

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