Policiales

Prisión preventiva sin plazo a dos ladrones a los que imputan 23 hechos

Según la investigación judicial los atracos ocurrieron en Funes, Roldán y Rosario entre octubre de 2014 y junio de este año. La audiencia se realizó en Tribunales provinciales.

Sábado 14 de Noviembre de 2015

Entre el jueves y la mañana de ayer se llevó a cabo en los Tribunales provinciales una extensa audiencia imputativa presidida por el juez Luis María Caterina en la que la fiscal Gisela Paolicelli leyó 23 imputaciones de robo calificado y privación ilegítima de la libertad que pesan sobre Ramón Virgilio E. y Juan Manuel C., ambos detenidos. Según la Justicia, los dos hombres formaron parte de una banda que mantuvo en vilo a las localidades de Funes, Roldán y Rosario donde cometieron robos de vehículos y 23 asaltos a viviendas con la modalidad de entraderas. Por eso la fiscalía solicitó prisión preventiva y el magistrado lo aceptó luego de unas 10 horas de presentaciones y debates

Del total de hechos atribuídos al dúo en Rosario, dos ocurrieron en el centro de la ciudad y cuatro en la zona oeste. Por otra parte hubo 14 atracos en Funes y tres en Roldán, todos ellos cometidos entre el 17 de octubre de 2014 y el 12 de junio de este año.

Ramón E. fue apresado en un allanamiento realizado el 7 de septiembre pasado en una casa de Cañada de Gómez, en tanto Juan Manuel C. cayó el 12 de agosto tras protagonizar una persecución que terminó en San Lorenzo después de un asalto a una farmacia en Clarke y el robo a una panadería.

Los dos muchachos están actualmente en prisión por otros tres robos. En uno de los atracos, según trascendió, el botín fue cercano a los 2 millones de pesos. Juan Manuel C. está alojado en la alcaidía de Cañada de Gómez y Ramón Virgilio E. en la cárcel de Piñero.

La fiscal Paolicelli leyó detenidamente detalles de los 23 hechos y como factor común destacó que en varios de los golpes las víctimas lograron describir a los asaltantes. Siempre fueron entre cuatro y cinco ladrones, y uno de ellos fue descripto como un hombre de unos 40 o 50 años, con lentes recetados, morocho, con rulitos, canas y barba candado, todas características similares a la fisonomía de Juan Manuel C., algo que fue tomado en cuenta por el juez Caterina a la hora de dictar resolución.

Entre los hechos detallados por la funcionaria se destacan el ocurrido el 4 de diciembre pasado cuando la dupla robó un Ford Focus en cercanías de la represa del arroyo Ludueña y ese auto fue usado en por lo menos cuatro robos y entraderas antes de ser abandonado frente a la comisaría 6ª, de donde poco después también lo robaron hasta que apareció el 12 de enero.

El 24 de octubre de 2014, según la fiscalía, la banda robó el Instituto de Alimentos Rosario ubicado en Felipe Moré al 900, el 26 de enero cometió una entradera en Roldán, el 6 de marzo robaron 30 mil pesos de una casa de Funes, el 23 de marzo golpearon en una casa en Roldán de donde se llevaron elementos menores y el 23 de marzo robaron en Pedro Lino Funes al 2500.

Otro caso ocurrió el 7 de diciembre de 2014 cuando la banda entró a la casa que Ramiro M., de 32 años, tiene en Funes. En medio del hecho al muchacho, que vive allí con su novia, se le cayó un documento con una dirección de calle Rioja al 4700 de Rosario y los ladrones le dijeron que los llevara a esa casa, donde vive su padre.

¿Apoyo policial? Los delincuentes dejaron a la novia de Ramiro bajo el cuidado de uno de ellos y a él lo trasladaron en un utilitario Citroën Berlingo hasta el domicilio de barrio Azcuénaga. En un momento uno de los delincuentes tomó un handy con frecuencia policial y habló con alguien a quien le dijo: "Gordo, liberame la zona, voy a calle Rioja y después te doy la tuya". En ese marco, a los vecinos les llamó la atención ver a dos patrulleros con las luces apagadas esa noche en el lugar.

Sin embargo, la fiscal Paolicelli sostuvo que en este caso ella sólo tenía como prueba "la declaración de las víctimas y no el registro de llamadas de celulares interceptadas que comprueben la efectividad de la comunicación". En este caso Ramiro reconoció en rueda de personas a los dos imputados y sostuvo que fueron ellos los que hicieron las llamadas

La fiscalía, además, mostró como pruebas una serie de indicios y una foto que se registró en una cámara privada de vigilancia en la que se ve aparentemente a los dos imputados y que permitió que se acercaran distintas víctimas a la fiscalía. Esto fue cuestionado por la defensa de los imputados.

La fiscal, luego de explicar que para llegar a esta instancia usó un método relacional de los hechos, detalló que los vehículos aparecieron en inmediaciones de los domicilios de los imputados, que el modus operandi fue siempre el mismo (en este caso puntualizó el uso de una picana eléctrica usada para amenazar a sus víctimas pero que nunca fue efectivamente operada), el uso de celulares que se detectaron en los lugares de los hechos, la característica de que no se usó la violencia en los hechos y sobre todo la descripción de las víctimas.

Cada argumento fue desestimado tanto por el abogado Marcelo Piercechi, quien asumió la defensa de Ramón Virgilio E., como por Angelo Rossini, socio del penalista cañadense Luis Rossini y defensor de Juan Manuel C., pero tomado en cuenta por el juez Caterina.

El juez, a la hora de dictar la prisión preventiva sostuvo que estaba ante "indicios plurales conectados y unívocos" y pese a que los imputados están actualmente en prisión resolvió dictarles la preventiva por el tiempo que marca la ley con un máximo de dos años y con apelación cuando las partes lo consideren.

Cuantioso robo en un vivero del macrocentro

La tarde de ayer cuatro hombres armados ingresaron a un vivero de Pasco al 700 y luego de reducir a los empleados se llevaron 250 mil pesos y otros objetos menores. El negocio funciona en el garaje de una vivienda familiar y ya tuvo un robo similar el año pasado, cuando además de una fuerte suma de dinero los maleantes se llevaron varias réplicas de armas de fuego de alta gama que el dueño utiliza en Airsoft, un juego de rol en el que se usan armas de aire comprimido.

A las 13.45 de ayer al menos cuatro hombres descendieron de un utilitario y entraron al comercio para preguntar por unas plantas. Sol, la empleada que atiende al público, fue reducida de inmediato. Entonces los ladrones entraron a la casa y llevaron a la joven a la planta alta. En tanto, en el baño de servicios se encontraba Johny, el otro empleado, a quien ataron y dejaron encerrado.

"Pedían la caja fuerte y las armas y yo les dije que los dueños no estaban, pero ellos lo sabían", dijo Sol. Con los jóvenes inmovilizados, los delincuentes revolvieron la casa palmo a palmo. "Se metieron por todos lados, me hicieron un desastre", dijo Gonzalo, dueño de casa y titular del negocio con su mujer, Daniela.

Conocían todo. Según reconstruyó el matrimonio a partir de los dichos de los empleados, los hombres eran tres jóvenes y otro de unos 50 años, rubio y de ojos verdes, y se movían con mucha seguridad. "En un momento pasaron dos móviles policiales y alguien les avisó. Además sabían que nosotros no estábamos y que mi mujer había ido a hacer una diligencia pero volvía en no más de media hora", dijo Gonzalo.

Subieron y bajaron varias veces a la planta alta de la casa y fueron desarmando placares, muebles y bibliotecas. Gonzalo es además coleccionista de réplicas de arma de la 2ª Guerra Mundial que los ladrones robaron al igual que una serie de cuchillos alemanes y la cuantiosa suma de dinero.

"La policía motorizada que vino nos trató mal e hicieron un acta falsa. Por suerte en la seccional 4ª nos dieron contención", dijo Daniela. "Siempre pedían plata y armas. Todo indica que sabían nuestros movimientos", aseguró la mujer.

Al retirase de la casa, en la que no estuvieron más de 15 minutos, los ladrones dejaron encerrados y maniatados con alambres a los empleados, que luego se liberaron solos en el momento en que llegaba Daniela a su casa.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS