Sábado 08 de Mayo de 2010
El primer juicio oral y público en la ciudad de Santa Fe dentro del nuevo sistema procesal penal de la provincia empezará el martes próximo. En las audiencias se enjuiciará un hombre de 31 años acusado de abusar sexualmente y estrangular a la hija de su pareja, una nena de 12 años, un hecho de enorme conmoción pública, ocurrido en julio de 2009 en un barrio periférico de la capital provincial.
En esta primera etapa de la entrada en vigencia del nuevo régimen de enjuiciamiento de delitos sólo llegan a juicio oral los acusados de cinco tipos de delitos, entre los que se encuentran homicidio y abuso sexual. Por el caso ocurrido hace diez meses está acusado Javier Cristian Díaz por violar a la hija de su pareja, ahorcarla con sus manos y asfixiarla con una almohada.
La fiscal del caso, Graciela Parma, lo acusará por el delito de abuso sexual agravado seguido de muerte. La familia de la víctima, que participa como querellante, pedirá reclusión perpetua. La figura del querellante es uno de los cambios esenciales del régimen de juicio: ahora los allegados a las víctimas son parte del proceso, con facultad de aportar prueba y proponer la acción penal con facultades semejantes a las del fiscal.
El debate oral se iniciará en los tribunales provinciales de San Jerónimo al 1500.
El ataque que culminó con la muerte de la nena ocurrió el 8 de julio de 2009 en el barrio Nuevo Horizonte, en el límite con la ciudad de Recreo.
El acusado fue detenido en la ciudad de Esperanza.
Hace un año. En Rosario el primer juicio oral dentro del nuevo ordenamiento procesal se celebró hace un año. En esa ocasión fue juzgada una mujer de 29 años que llegó a esa instancia acusada por el homicidio de su pareja en su casa de Gálvez al 4200. Tras varias audiencias la mujer fue condenada a cuatro años de prisión. La fiscalía había pedido 12 años pero los jueces del tribunal —Carina Lurati, Antonio Ramos y Julio García— calificaron el hecho como "homicidio simple cometido con exceso de legítima defensa", consideración que operó como atenuante de la condena.