Martes 16 de Septiembre de 2008
Buenos Aires.— Los cuatro detenidos por el crimen de la familia Mansilla, ocurrido a fines de julio en Campana, recibieron formalmente la "prisión preventiva" en la causa. La jueza competente en el caso los encontró en principio responsables de "cuádruple homicidio agravado por alevosía".
Se trata del caso por el que se desató una fuerte polémica sobre el tema de las excarcelaciones y el control con tobillera "electrónica" y que derivó en pedidos de juicio político para el juez que antes había beneficiado a uno de los acusados por el hecho.
Si bien se cree que las defensas apelarán la resolución, ya que los imputados enfrentan un delito que prevé prisión perpetua, si la Cámara finalmente confirma la resolución, la fiscalía ya podría requerir que el caso sea llevado a juicio oral.
La jueza de Garantías Graciela Ciano dispuso la preventiva de Angel Fernández —que se hallaba con prisión domiciliaria vigilado con una tobillera electrónica al momento del crimen—; su hijo Cristian; su pareja, Stella Maris Cáceres, y un supuesto amigo, Darío Vera.
En las próximas horas el abogado Hugo López Carribero pedirá el sobreseimiento de su cliente, Jesús Osvaldo Cáceres, quien estuvo imputado y detenido en la causa y fue excarcelado con falta de mérito.
Para el abogado, se probó que su cliente no tuvo nada que ver. "Incluso la resolución de la jueza se dictó en base a los dichos de mi cliente: que vio a los tres varones en un auto el día del hecho y que habría sido imposible que Stella Maris no hubiera visto si una familia estaba secuestrada en su casa".
Motivos que faltan. La jueza, además, planteó que a esta altura de la pesquisa no tiene sentido establecer qué motivó la matanza, sino apuntar a los autores materiales, sin perjuicio de que más adelante se establezcan los motivos.