Sábado 31 de Mayo de 2008
La pesquisa sobre la muerte de Leandro Ezequiel Lucero, un muchacho de 21 años con antecedentes penales y de adicción al pegamento, dio un brusco giro en las últimas horas. El muchacho participó de una pelea el 2 de mayo pasado, se acostó a dormir en su humilde vivienda de Mr. Ross al 2200 y nunca más despertó. En principio se pensó que el pibe había muerto por una sobredosis de drogas pero luego se determinó que su deceso fue provocado por violentos golpes recibidos en su cabeza. Efectivos de la seccional 15ª detuvieron ayer a un muchacho de 24 años, compañero de andanzas de Lucero, quien fue apuntado por testigos como su matador.
Bien temprano, ayer por la mañana, nueve móviles policiales con efectivos de la Inspección de Zona 3ª, llegaron hasta las entrañas de Villa Itatí buscando a un sospechoso por el homicidio de Leandro Ezequiel Lucero, también conocido como Lobi. Los uniformados llegaron empuñando una orden de allanamiento rubricada por el juez de Instrucción Luis María Caterina e iban tras los pasos de Gonzalo Ojeda, otro muchacho con antecedentes policiales que pateaba la calle junto con el pibe muerto. Ojeda, quien cuenta con al menos 15 causas en su haber, estaba durmiendo y fue arrancado de entre las frazadas para ir a parar a la seccional 15ª.
Arrebatador. La detención de Ojeda está íntimamente ligada a las últimas horas de vida de Lobi. Según fuentes allegadas a la causa, Lucero solía estar en el cruce de Oroño y las vías. Allí acostumbraba a romper los vidrios de los autos y arrebatar a sus ocupantes. Ojeda era parte de su entorno. De acuerdo a lo que pudo reconstruirse, el 1º de mayo en el barrio hubo una pelea entre varios jóvenes y entre ellos habrían estado Lucero y Ojeda. Tras esa pelea, Lobi se fue a su casa. Por la noche le contó a su mamá y a un hermano que había tenido una pelea y que no se sentía bien. Por la mañana, cuando su madre lo fue a despertar, se encontró con que su hijo estaba muerto.
Una fractura en la base del cráneo producto de la pelea fue determinante para el final de su vida. Según varios testigos, Ojeda fue quien golpeó a Lucero y la disputa se produjo por el reparto de un magro botín en monedas. El detenido fue trasladado a la comisaría 15ª donde quedó detenido. En las próximas horas será indagado por el juez Caterina.
Autopsia
Leandro Ezequiel Lucero, además de tener prontuario policial era adicto y solía inhalar pegamento. Por eso, su mamá pensó que había fallecido por una sobredosis. Pero el resultado de la autopsia fue vital para la investigación. En la necropsia quedó claro que el pibe había muerto por los golpes recibidos en la cabeza.