Policiales

Preocupación por los casos de la violencia de género en la ciudad

Durante 2019 fueron asesinadas 17 mujeres. El número se duplicó en los últimos diez años. 

Lunes 20 de Enero de 2020

Según el conteo preliminar de homicidios en el departamento Rosario durante 2019 fueron asesinadas 17 mujeres, lo que implica una disminución respecto de los últimos años en los que las cifras siempre superaron la veintena. De estos crímenes, al menos cinco ya están definidos como femicidios, entendidos estos como los cometidos en un contexto de violencia de género. También en este sentido se podría observar una baja, teniendo en cuenta que en 2016 los femicidios fueron seis sobre 22 crímenes; en 2017, una decena de veinte casos y en 2018 al menos ocho sobre 21.

   Sin embargo, habrá que esperar el avance de las investigaciones de cada caso para establecer una cifra definitiva teniendo en cuenta el Protocolo de Belem do Pará, que aconseja iniciar las investigaciones de estos asesinatos como si fueran femicidios para evitar la pérdida de pruebas que pudieran dar cuenta de un contexto de violencia de género como trasfondo de esos crímenes.

En este sentido, cabe aclarar que el contexto de violencia de género no es exclusivo de una relación de pareja sino que hay diversos contextos femicidas: el íntimo o familiar, el sexual, el trasvesticidio y el que se da en un contexto de criminalidad organizada. En este último, para ser considerado como tal debe probarse que la mujer fue utilizada como producto de venganza entre bandas.

   Mientras las respectivas investigaciones avanzan en cada caso, sólo se puede mencionar en qué contextos ocurrieron. La primera mujer asesinada en 2018 fue Emilse Sosa, una adolescente santiagueña de 16 años acribillada en la masacre de Manantiales al 3700. Algunas fuentes indicaron entonces que los sicarios fueron por ella porque vendía droga. Al día siguiente mataron a Gloria Larrea, de 56, que tomaba mate con su pareja, suegro del Pollo Bassi, frente a su casa de Isola al 300 bis.

   Delia Díaz, de 26, fue asesinada en el ingreso a Villa Banana por aparentes conflictos previos. Soledad Gómez, de 13, murió alcanzada por una bala en un tiroteo mafioso. Tiziana López, de 15, murió en la balacera a un boliche de zona sur por un conflicto del cual era ajena. Sol Jazmín Delgado, de 21, murió en una balacera contra su casa que derivó en un enfrentamiento a tiros y una saga con otros crímenes. Rocío Genovese, de 22, fue una de las víctimas del triple crimen de “Ema Pimpi” Sandoval.

   En otro tipo de hechos Soledad Sotelo, de 32, fue ultimada por un adolescente como epílogo de una absurda discusión de barrio. Jimena Gramajo, de 25, fue víctima de un doble crimen de gatillo fácil. Carolina Visca, de 10, murió en un incendio por el cual imputaron a su padre y su madrastra.

   También habrá que establecer el contexto del crimen de Samanta García, de 22, hermana de Adrián “Cable” Solís, imputado de una serie de crímenes en el marco de lo que fuera el enfrentamiento entre las familias Funes y Caminos. Y también el crimen de Graciela Arce, una anciana de 80 hallada muerta en su casa en un aparente hecho de robo.

   En tanto, la figura del femicidio no da lugar a dudas en el doble crimen de Sandra Isabel Ferroni, de 44, y su madre, Rosa Domínguez, de 80, asesinadas a golpes y puñaladas por el novio de Sandra que vivía con ambas. También el de María Angélica Arbistondo, de 70 años y asesinada por un vecino al que conocía. El de Norma Quiroga, ocurrido en el barrio Toba y por el cual fue imputado su concubino. Finalmente, el de Elsa Noemí Mercuri, de 61, que estaba desaparecida desde marzo y en noviembre fue hallada en un pozo de la casa que compartía con su ex marido en la zona rural de General Lagos.

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