Policiales

Por un viejo rencor lo hizo bajar de un auto y le disparó cinco balazos

Matías L., de 24 años, había golpeado tiempo atrás a Nahuel G. porque le había robado en la casa. Ayer, después de haber estado preso, Nahuel lo baleó.

Miércoles 10 de Abril de 2019

"En cualquier otro lugar del mundo esto se arreglaba a las trompadas, pero en Villa Gobernador Gálvez es distinto. La pelea terminó con uno de los contendientes malherido y con cinco balazos por la espalda". Descarnadamente, un vecino de la cortada Uboldi al 1300, en la vecina ciudad, puso en contexto la gresca en la que Matías L., de 24 años, recibió cinco impactos de bala el lunes a las 9.30 de la mañana en el barrio La Esperanza. "El que le disparó estaba re drogado, súper dado vuelta. Se cruzaron, tenían una bronca de antes y Matías le pegó un par de trompadas. Entonces el otro se fue a buscar el fierro y cuando lo cruzó lo hizo bajar del auto y le pegó cinco balazos", explicó el vecino.

Tras ser baleado, Matías L. fue trasladado por su pareja al Hospital Anselmo Gamen y de allí lo derivaron al Hospital Provincial donde, cinco horas después de su ingreso y según confiaron familiares, le dieron el alta con cuatro plomos adentro de su cuerpo. Por el brutal ataque, fue detenido un muchacho de 19 años.

El pasaje Uboldi corre paralelo a calle Artigas y está contenido entre la calle Las Heras y las vías del ferrocarril del Nuevo Central Argentino. Al 1300 de esa cortada, los vecinos del sur de Villa Gobernador Gálvez contaron que el barrio La Esperanza es tranquilo y apacible. El pasaje está ubicado a 100 metros de la plaza Mortelari. Matías L. no vive en ese barrio, pero tiene algunos de sus familiares en la zona. Según confiaron algunos de sus familiares, el hombre se gana la vida realizando pequeños repartos de verdura y la pequeña hija que tiene con su pareja concurre a un jardín de infantes ubicado a un par de cuadras de la cortada. El lunes, alrededor de las 9.30, el hombre regresaba en auto de buscar la niña del jardín junto a su concubina cuando se topó con su destino.

Un viejo robo

No era la primera vez que Matías L. se cruzaba con Nahuel Maximiliano G., un muchacho de 19 años que reside a 500 metros del pasaje Uboldi. "Hace un año y medio, el día del cumpleaños de la hija de la mujer de Matías, este tal Nahuel aprovechó que se habían ido a festejar, entró a la casa de ellos y les robó todo. Se llevó hasta la ropita de la nena. Cuando Matías se enteró lo esperó, y cuando lo cruzó le pegó. Pero no le dio mal, le pegó un par de trompadas como para que entendiera que la vida no es robar a lo rastrero. Después, este Nahuel cayó en cana por otras cosas y ahora que salió se vengó y pasó ésto", comentó un vecino de la zona.

Según se pudo reconstruir, el lunes alrededor de las 9.30 Matías pasó por la casa de su hermano y luego continuó la marcha en auto. Tomó por Juan José Pasó y al llegar a la cortada Uboldi dobló a la izquierda. Antes de llegar a mitad de cuadra se topó con Maximiliano G., quien le insistió a que bajara para pelear.

Abajo del auto

Un vecino indicó que Matías bajó del auto, golpeó a Maximiliano y éste, herido en su orgullo, buscó un arma de fuego y atacó a balazos a su víctima. Otro confió, dentró del contexto de la versión oficial, que Maximiliano al ver a Matías lo provocó para que bajase de su auto y peleara. Y que cuando la víctima puso un pie sobre el pavimento sacó una arma y jaló el gatillo al menos cinco veces. Todo eso ante media docena de nenes de la cuadra que hacían mandados en alguno de los cuatro quioscos diseminados en un radio de 50 metros.

"Los pibitos se llevaron un susto bárbaro. Unos se tiraron debajo de un auto y otros sólo corrieron", explicó una vecina. Lo concreto es que los proyectiles dieron en la espalda de Matías L., quien fue asistido por su compañera que en el mismo auto lo llevó hasta el Hospital Gamen, ubicado a unas 25 cuadras del lugar de la balacera. Por la gravedad del cuadro lo trasladaron en ambulancia al Hospital Provincial. Y allí, menos de cinco horas más tarde y según el relato de sus familiares, le dieron el alta.

"Es una locura lo que hicieron. Le quedaron cuatro plomos en el cuerpo y le dieron el alta. La verdad es que nosotros no entendemos por qué. El anda muy dolorido", contaron algunos de sus parientes a este diario.

Tras herir a Matías, Maximiliano G. corrió en dirección de su casa arma en mano. Oficialmente se indicó, vía la oficina de prensa de la Fiscalía Regional, que sobre la base de distintos testimonios pudo establecerse que el agresor "estaba siendo trasladado por un remís" a los pocos minutos del ataque a balazos.

"En inmediaciones de calle Bordabehere al 1300, en el momento en que intentaba darse a la fuga, fue detenido", se explicó oficialmente. "Antes, según testimonios, habría arrojado un arma a un terreno baldío. Allí la policía incautó una pistola calibre 9 milímetros que fue remitida al área de balística de la Policía de Investigaciones (PDI) para ser peritada". Tras ser consultado en primera instancia el fiscal de Flagrancia Germán Mazzoni derivó la causa a su par de homicidios Marisol Fabbro quien imputará hoy por la mañana a G. ante el juez Mariano Alliau.

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