Policiales

Por falta de pruebas liberaron a dos acusados de asesinar a un comerciante

Están imputados de matar en un robo a Mauricio Brandán, el sábado pasado, en su comercio de Provincias Unidas al 1500 y ahora recuperaron ayer su libertad.

Viernes 02 de Octubre de 2015

Dos de los tres hombres apresados como principales sospechosos de haber participado en el crimen del comerciante Mauricio Brandán en su tienda de Provincias Unidas al 1500 recuperaron ayer su libertad. Así lo decidió el juez penal Carlos Leiva en la audiencia imputativa realizada en horas de la tarde. Para adoptar la resolución, el magistrado ponderó que no había evidencias suficientes para que los acusados continúen presos aunque dispuso que continúen "subordinados" a la investigación del homicidio y comparezcan todos los días en los Tribunales durante una semana. Antes de que el juez Leiva anunciara su decisión, los dos hombres hicieron uso de la palabra y proclamaron su inocencia.

La fiscal Marisol Fabbro, a cargo de la investigación del brutal homicidio, había requerido que se les impusiera a los dos sospechosos prisión preventiva por una semana. Precisamente, el magistrado ordenó que en ese lapso deberán presentarse en la Oficina de Gestión Judicial.

Allanamientos. El martes pasado, bajo la supervisión de la fiscal, efectivos policiales allanaron una vivienda de pasaje Rojas al 2100, donde apresaron a Víctor José B., un operario de 39 años apodado "Lelo". Allí los uniformados secuestraron una moto Yamaha YBR roja similar a la descripta por los testigos como la que utilizaron los matadores de Brandán.

En tanto Carlos Emanuel L., un ayudante de albañil de 19 años, fue apresado en una casa de Calle 1752 (paralela al pasaje Rojas) al 2000. Finalmente, en otro operativo concretado en la Calle 1707 (prolongación de Cerrito) al 7700 fue detenido Agustín Joaquín M., de 16 años, sindicado por testigos como el autor material de los disparos que dieron muerte a Brandán. Pero por ser adolescente quedó a disposición de la jueza de Menores Carolina Herrera, quien dispuso que fuera trasladado al Instituto de Rehabilitación del Adolescente Rosario (Irar).

Ayer a la tarde Víctor B. y Carlos L. fueron liberados por disposición del juez Leiva a raíz de que el magistrado decidió rechazar la pretensión de la fiscalía de que continúen encerrados durante siete días más mientras se recogen nuevas evidencias.

El relato. En ese marco la fiscal Fabbro relató cómo, a su entender, ocurrió el trágico hecho de la tarde del sábado pasado. Señaló que dos hombres descendieron en una moto CG Titán roja frente a la tienda "Beatiful People", de Provincias Unidas 1584, en el barrio Belgrano. El comerciante se disponía a cerrar su local mientras su hermano Eduardo se encontraba en el quiosco de enfrente.

Los recién llegados ingresaron al local y comenzaron a "forcejear" con Brandán. En medio de la disputa, uno de los ladrones disparó un balazo que le perforó el corazón al comerciante. Con el dueño del local agonizando en el suelo, los intrusos recogieron un celular negro de la víctima y algunas prendas de vestir. Luego escaparon corriendo y se subieron a dos motos que los esperaban a pocos metros de la escena del hecho.

Brandán quedó tirado en el suelo y en esa posición lo encontró su hermano Cristian cuando volvió del quiosco. "Le pregunté qué había pasado, pero podía hablar. Y hacía fuerza para respirar", declaró el familiar. Los médicos del Sies que arribaron al comercio intentaron reanimarlo, pero al cabo de 20 minutos su vida se apagó.

Uno de los elementos que tuvo en cuenta Fabbro para ordenar las detenciones de Víctor V. y Carlos L. fueron los fotofit realizados por tres testigos, lo que fue objetado por Walter Calenta y Marcelo Piercecchi, abogados defensores de los imputados. Los letrados sostuvieron que la descripción que brindaron esas personas no se corresponden con los rasgos físicos de sus clientes.

Uno de los testigos describió a uno de los dos sospechosos como de "tez morocha, gordito y vestido con una campera negra y roja". El otro hombre, según dijo, era "flaquito, de tez blanca y estaba vestido con un buzo de dos colores". La responsable de la acusación indicó que los allanamientos fueron ordenados luego de que uno de los autores del violento atraco "se arrepintió" y comentó que "solamente planeaban cometer un robo desarmados".

Arrepentido. Este hombre fue el que apuntó los domicilios de las tres personas apresadas el martes. Calenta, defensor de Carlos L., cuestionó los operativos. "Hay un arrepentido que le informa a la policía y la policía a la fiscal, pero todavía no se sabe quién es. Primero dijo una cosa inculpando a mi cliente y cuando vino a declarar a la fiscalía no lo sostuvo". A su vez Piercecchi, abogado de Víctor B., sostuvo que el arrepentido dijo que a su cliente "le dicen el «El gordo Lelo», pero a él no lo conocen con ese apodo".

El juez Leiva fundamentó su decisión señalando que los fotofit "se asemejan en algo, pero no dan claros indicios de los sospechosos. Además, el celular secuestrado a Carlos L. es de la misma marca del aparato que tenía la víctima, pero no se indicó el color". También valoró que no se incautó ropa (según la fiscal los ladrones robaron prendas de vestir) en los operativos. Y tampocó se encontró el arma utilizada en el crimen, probablemente un revólver calibre 38.

 

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