Viernes 04 de Marzo de 2016
Siete de los ocho policías acusados por su participación en el homicidio de Leonel Iván Mafud, un muchacho de 26 años asesinado a tiros tras una oscura persecución de la que participaron varios patrulleros del Comando Radioeléctrico en septiembre de 2014, continuarán detenidos a raíz de que una jueza les prorrogó la prisión preventiva en una audiencia realizada ayer. La situación de otra agente involucrada en la maniobra será tratada en una nueva audiencia ya que le revocó el mandato a su abogado y el nuevo profesional no se había impuesto de la situación. Mientras que a otros siete uniformados, que también están presos, ya se les atribuyó la autoría del crimen y seguirán tras las rejas hasta el juicio (ver aparte).
Ayer a la tarde la jueza Hebe Marcogliese resolvió que el comisario principal Fabián Díaz (quien era jefe del Comando Radioléctrico al ocurrir el hecho) y el oficial Norberto Fabián Dilda (en disponibilidad y procesado por cohecho pasivo en una causa colateral a la que investiga a la banda de Los Monos) continúen detenidos e imputados de encubrimiento agravado, robo, falsedad ideológica, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
En tanto, también continuarán presos los efectivos Eva Carolina Monzón, Diego Gabriel Franco, Jonathan Javier Sánchez, Leonardo Malisani y Víctor Vélez acusados de encubrimieno agravado por su condición de integrantes de las fuerzas policiales, robo, falsedad ideológica de instrumento público e incumplimiento de los deberes de funcionario. Por esos mismos cargos está imputada la agente Ayelén Nair Bustamante, cuya situación será revisada en una nueva audiencia.
Trágico. Mafud tenía 4 hijos y fue asesinado por la policía la madrugada del 8 de septiembre de 2014 cuando conducía un Fiat Marea bordó sin patente trasera. Según explicó el fiscal Miguel Moreno en la audiencia imputativa realizada en febrero, el móvil 4449 del Comando Radioeléctrico comenzó a seguirlo desde Ovidio Lagos al 4500 y, tras recorrer 2,3 kilómetros detrás de Mafud sin reportar que lo hacía, avisó por radio la situación cuando estaban en bulevar Avellaneda y Uriburu. Entonces se inició la persecución que terminó en el kilómetro 47,5 de la ruta A-012, en Roldán.
Moreno dio cuenta entonces del resultado de pericias balísticas y planimétricas, desmintió la presencia de dos hombres que habrían acompañado a Mafud en el auto y que habrían escapado de la policía después de que el vehículo quedará baleado y encajado en un zanjón con el joven sin vida, tal cual sostuvieron los efectivos en el acta oficial.
También se refirió al revólver calibre 32 largo que se halló en manos de Mafud y explicó la imposibilidad de que una persona “que manejaba a 180 kilómetros dispare y baje acompasadamente la ventanilla con el levantavidrios eléctrico”. Además analizó los motivos por los cuales los policías detenidos no cedieron la escena del crimen a los efectivos de la comisaría 6ª de Roldán, con jurisidcción en el lugar.
En esa audiencia celebrada el 4 de febrero, Moreno sostuvo que los policías “no dieron cuenta en aquel momento al fiscal y a las autoridades de la comisaría 6ª de lo ocurrido para ocultar su accionar”. Y los acusó de “haberse apoderado de una silla de bebé del auto y de 3 mil pesos que había en la guantera”.
El fiscal les atribuyó a los imputados las “falsedades” escritas en el acta de procedimiento. Y detalló que no se comprobó nada de lo allí dicho. Finalmente detalló las evidencias recogidas para imputar a los uniformados. Entre ellas señaló un registro fílmico en el que se observa que no hay “movimientos de personas extrañas” por la zona después del hecho, es decir que nadie bajó y huyó del auto de Mafud tras el crimen.