Sábado 11 de Abril de 2009
Roberto Pimpi Camino, ex líder de la barra brava de Newell’s Old Boys, negó haber sido el instigador de los violentos episodios ocurridos el 26 de enero en la sede del parque Independencia y se declaró inocente de la acusación que pesa sobre él. Ante la jueza de Instrucción Raquel Cosgaya, sostuvo que ni siquiera estuvo en el lugar del hecho y denunció que la acusación fue "direccionada" por el oficial Juan José Raffo, el mismo que denunció el funcionamiento de la caja negra en la Unidad Regional II, para correrlo de la conducción de la hinchada rojinegra y poder así manejar la seguridad privada en el Coloso del Parque. Camino fue más allá. Declaró que Raffo lo amenazó y lo extorsionó para que se apartara de la hinchada.
"O te corrés de la tribuna por las buenas o lo hacés por las malas", le dijo Camino a la jueza al citar de memoria los dichos del oficial que en ese momento trabajaba en la Inspección de Zona 3ª, en cuya jurisdicción se encuentra el estadio leproso. En ese sentido, Pimpi denunció que a partir de esas intimidaciones sufrió dos ataques a balazos, uno contra su auto y otro contra el frente de su vivienda. Con relación a esos atentados, el hincha anunció su intención de radicar la correspondiente denuncia penal.
Bajo control. Pimpi llegó a las 18.40 de ayer a los Tribunales en una camioneta de la alcaída de Jefatura, el sitio donde permanece detenido desde el jueves a la noche, cuando llegó desde la Capital Federal en donde fue detenido tras permanecer prófugo 73 días. El móvil con el imputado ingresó por el portón ubicado en la esquina de Montevideo y Moreno. Una vez que el vehículo oficial se estacionó en el subsuelo, Camino fue bajado con las manos esposadas a la espalda y con su cabeza cubierta por una campera. En ese momento lo rodearon media docena de policías con armas largas.
De allí fue conducido hacia el segundo piso del edificio, donde se encuentra el juzgado de Instrucción 6, a cargo de Raquel Cosgaya. Allí, además de la jueza y sus colaboradores, también estaba la fiscal Cristina Rubiolo y los abogados defensores, Carlos Varela y Adrián Martínez. "Los hechos que se le imputan a nuestro cliente no tienen fuerza suficiente para dejarlo detenido. Por eso ya presentamos un pedido de excarcelación para que la jueza lo estudie", sostuvo Varela a este diario.
Pimpi declaró y contestó preguntas durante una hora y 20 minutos. Tras el trámite, la jueza le levantó la incomunicación, pero dispuso que continúe detenido en la alicaída hasta que defina su situación procesal. La acusación es por "intimidación pública agravada por el uso de armas y la participación de menores". Según las normas legales, la jueza tiene 10 días hábiles para resolver si lo procesa o le dicta falta de mérito.
Yo no fui. Según trascendió, el ex jefe de la barra leprosa negó haber participado en los violentos desmanes ocurridos en el Coloso y también haber sido su instigador. Sí habría admitido conocer a algunas de las personas que participaron de los hechos, pero "sólo de verlos en los partidos".
Pimpi apareció vinculado a esos hechos por la declaración testimonial que brindó la agente policial Rocío Bento y que fue volcada en un acta por el oficial Raffo. En este sentido, Camino solicitó a la jueza mantener un careo con Bento y con Raffo para aclarar esos temas.
Pimpi también describió una situación en la que habría sido amenazado por Raffo. Según dijo, ocurrió en un bar de Pellegrini y Ovidio Lagos. "Me amenazó con que me iba a meter preso si no dejaba la hinchada", recordó el barra. Según su versión, pocos días después de ese encontronazo, su auto fue baleado y tres días después el mismo destino corrió el frente de su casa.
Camino le dijo a la jueza que, tras los episodios del 26 de enero, decidió pasar a la clandestinidad porque temía por su vida al sospechar firmemente que la acusación que pesaba sobre él había sido tramada por Raffo. Además, le manifestó a la magistrada que tenía información de que Raffo estaba vinculado a personas que actualmente cumplen tareas de seguridad y custodia del club del parque.
En otro momento de su declaración, Camino sostuvo que tenía intenciones de entregarse y contar su versión, pero que quería hacerlo luego de que se resolviese la situación judicial de su hermano Alberto, quien se encuentra detenido desde el 18 de marzo por la misma causa. En ese sentido, adujo que sentía la necesidad de terminar con la situación de prófugo debido a un serio problema de salud que lo afecta desde hace años.
El copamiento. Roberto Cristian Camino, de 37 años, está acusado de ser el instigador de los graves episodios ocurridos el 26 de enero pasado en las instalaciones del parque Independencia. Según la acusación habría actuado secundado por sus hermanos Alberto Tato y Juan Ramón. Ese día se realizaba en el club un reempadronamiento de socios y en un momento dado irrumpió un grupo de la barrabrava que respondía a los Camino, virtualmente desplazado como líderes tras la caída de Eduardo López de la presidencia del club.
Para muchos se trató de una demostración de fuerza de Camino ante la nueva conducción del club. Para otros los seguidores de Pimpi fueron emboscados cuando llegaron para reempadronarse. Lo cierto fue que se produjeron disparos de arma de fuego y destrozos en las instalaciones, principalmente en el sector de la administración. El operativo policial derivó ese día en el arresto de 19 personas, dos de ellas menores de edad.
La probable participación de Pimpi y de sus hermanos como instigadores del episodio comenzó a tomar fuerza en los primeros pasos de la investigación judicial y policial cuando la agente Bento, que custodiaba el lugar y a quien los atacantes le quitaron el arma reglamentaria, sostuvo haber visto a los hermanos Camino en el lugar.
A partir de entonces ,y cuando la primera jueza que tuvo la causa, Alejandra Rodenas, intentó citar a declaración indagatoria a los Camino, Roberto, Alberto y Juan Ramón desaparecieron y pasaron a estar prófugos. Ayer, sólo el último de ellos seguía prófugo y con pedido de captura.