Pidieron que se esclarezca el crimen de un repartidor
"A mi hijo lo mataron como a un perro". Así se expresó Sara Isabel Sosa, la madre de Juan Bautista Villagra, el repartidor de 24 años que fue asesinado de una puñalada el sábado a la noche cuando una pareja lo atacó para robarle la moto. Ayer a la tarde, la mujer encabezó una marcha en el barrio Empalme Graneros...

Miércoles 25 de Marzo de 2009

"A mi hijo lo mataron como a un perro". Así se expresó Sara Isabel Sosa, la madre de Juan Bautista Villagra, el repartidor de 24 años que fue asesinado de una puñalada el sábado a la noche cuando una pareja lo atacó para robarle la moto. Ayer a la tarde, la mujer encabezó una marcha en el barrio Empalme Graneros para demandar el rápido esclarecimiento del crimen y justicia, no sólo para su hijo sino "para todos los que fueron víctimas de sucesos violentos".

Habían pasado las 19 cuando unos 50 vecinos se reunieron en Provincias Unidas y José Ingenieros. Allí está la pizzería en la que Juan trabajaba desde hacía un par de años como repartidor y frente a la cual fue víctima del asalto. El dueño del negocio es el padrastro del joven, Claudio Rolón, quien lo crió como su propio hijo desde los 3 años.

El reclamo de Sara está atravesado por el dolor y repite el discurso de muchos ciudadanos que, desde el desconocimiento y la angustia, plantean "leyes más duras". Por su parte, el discurso de Rolón parece emparentarse con las voces que se escucharon en los últimos días a partir de las declaraciones de Susana Giménez, quien planteó la pena de muerte para quienes matan. "Yo estoy a favor de lo que dijo Susana", afirmó el hombre.

"Justicia para Juanchi", "no más impunidad" y "basta de muertes inocentes" fueron algunas de las leyendas en las pancartas que sostenían los familiares y vecinos del repartidor asesinado, en muchas de las cuales estaba la foto del joven.

Lentamente, los manifestantes se encaminaron por Provincias Unidas en dirección al Centro Municipal de Distrito Noroeste, ubicado a sólo cinco cuadras de donde ocurrió el crimen, lugar elegido para expresar "la bronca". En el trayecto, Sara, con un lenguaje sencillo, pidió que quienes hayan presenciado el crimen de su hijo aporten datos para permitir el esclarecimiento del hecho. "Es importante que lo hagan porque estas personas no pueden estar sueltas", señaló. Y pidió que los "gobernantes" presten atención a quienes mueren a diario en el país en atracos violentos.

Quebrada por el llanto, Sara murmuró: "Lo asesinaron como a un perro y murió desangrado. Destruyeron mi familia. El me ayudaba económicamente y ahora me sacaron la vida". A su lado, Rolón dijo que la muerte de Juan fue "tan absurda como cruenta. Lo mataron pero no le robaron la moto. A esto tenemos que pararlo los parientes de las víctimas", afirmó.

El hecho. A las 23.30 del sábado, Juan volvía a la pizzería de su padrastro en su Zanella 110 tras dejar un pedido en una casa situada a un par de cuadras del local. El tránsito que circulaba por Provincias Unidas lo obligó a detenerse y fue en ese momento que una joven pareja se le acercó caminando por un lavadero de vehículos. Al parecer, Juan sospechó e intentó eludir a los ladrones. Pero lo agarraron y forcejeó con ellos. En medio de la pelea, el ladrón le asestó una puñalada mortal en el corazón.