JUICIO ORAL

Pidieron 30 años de prisión para el acusado de un crimen

Lo hizo la querella que representa a la familia de Maximiliano Zamudio, baleado en mayo de 2015. La fiscalía solicitó 20 años y la defensa la absolución.

Jueves 27 de Agosto de 2020

Tras los alegatos finales, el tribunal pluripersonal compuesto por los jueces Héctor Núñez Cartelle, Paula Alvarez y Valeria Pedrana dispuso que el próximo lunes a las 13 se conozca el fallo en el juicio que se siguió por el crimen de Maximiliano Zamudio. La fiscal Karina Bartocci (de Violencia Institucional) reforzó su pedido de 20 años de prisión para el prefecturiano Ariel Fernando Condorí Apaza y 10 años de inhabilitación especial al acusarlo por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. La querella _encarnada por los abogados Salvador Vera, Guillermo Campana y Nicolás Vallet en representación de María, la madre de la víctima_ pidió 30 años de cárcel. Mientras que la defensa del imputado, que siguió todo el proceso en libertad, fue encabezada por el abogado Horacio Corbacho y solicitó la absolución de su cliente.

Maxi” Zamudio tenía 16 años y vivía en los confines de barrio Tablada. El 27 de mayo de 2015 a las 22.50 estaba frente a una vivienda de Patricias Argentinas al 4300 cuando Condorí Apaza, vestido de civil, llegó al lugar conduciendo un viejo Ford Falcon. De acuerdo a testimonios en los que se basó la fiscal, el prefecturiano llamó a Zamudio haciendo un ademán con su mano. Cuando el adolescente se acercó al Falcon tuvo una discusión con el conductor y éste le disparó un balazo debajo de la axila izquierda.

El expediente que investiga el asesinato de Zamudio fue archivado en dos oportunidades, pero tras las apelaciones de la querella y la pelea dada por organizaciones no gubernamentales que apoyaron el pedido, el caso se pudo rescatar del letargo y ser llevado al juicio oral y público que comenzó el lunes.

Bartocci, fiscal en el juicio, fue la tercera representante del Ministerio de Público de la Acusación (MPA) que interviene en la causa. El primero fue Miguel Moreno, de la Unidad de Homicidios, que en marzo de 2017 solicitó el archivo de la causa por falta de pruebas. Eso fue apelado por la querella y el expediente se desarchivó y pasó a manos de Rafael Coria, quien en julio de 2018, volvió a mandar el caso a los cajones del archivo.

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A lo largo de la investigación el prefecturiano sostuvo siempre que se defendió ante una situación de robo. Sin embargo, esta versión fue jaqueada en la pesquisa por la familia Zamudio, cuyos representantes declararon que al momento de ser asesinado “Maxi” se encontraba solo, desarmado e indefenso. En la jornada inicial del juicio María, la mamá de “Maxi”, contó que al escuchar un disparo salió de su casa y se topó con la tragedia. "Salí de mi casa por el pasillo y vi que «Maxi» ya estaba tirado en el piso. Cuando me acerqué, el señor (Condorí Apaza) le disparaba en la cabeza. Después salió hacia Uriburu, a lo de un vecino y yo le pedía que salga. El solo me dijo que no me acerque. Yo le preguntaba por qué, por qué me lo había matado a «Maxi». Yo salí cuando escuché el disparo porque sabía que mi hijo estaba afuera”, declaró la mujer. Luego se descompensó y su testimonio debió ser reprogramado.

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