Policiales

Piden que se revisen las pruebas que complican a un detenido

El padre y el abogado de Claudio G., apresado en noviembre por la muerte de Gustavo Serra en 2012, dicen que hay errores en la incriminación.

Viernes 09 de Enero de 2015

Los familiares de un joven que hace poco más de dos meses quedó detenido bajo la sospecha de haber participado del resonante asesinato de Gustavo Ariel Serra, ocurrido en noviembre de 2012 en una playa de estacionamiento de Maipú al 800 lindera al boliche Zoom, insistieron en proclamar su inocencia en base a pruebas recientemente incorporadas al expediente. Mientras todavía no se puede dar con el autor material del crimen, el joven ahora implicado fue apuntado en la investigación por un familiar de la víctima como quien aportó el arma homicida. Pero en base a los resultados de la pericia de un video donde quedó filmado el hecho, el padre y un hermano dicen que esa acusación es errónea, que no es él. Aunque reconocen que asistió ese día al boliche, aseguran que quedó encerrado dentro del local cuando se produjo la balacera. En el caso está con procesamiento confirmado César Aron "Ojudo" Treves, a quien le imputan manejar el auto donde escapó el agresor. Se trata de un hombre detenido 2012 con droga y precursores químicos para su elaboración y mencionado en las escuchas donde planeaba junto a otro reo asesinar al juez Juan Carlos Vienna, al fiscal de Cámaras Guillermo Camporini y a un policía de la división policiales (ver aparte).

Señalado y defendido. Claudio G. tiene 28 años. Sus familiares, amigos y allegados le dicen "Puni" y trabaja hace varios años como empleado en la sede del rectorado de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El 28 de noviembre pasado fue detenido cuando dos policías de civil lo fueron a buscar a su casa y le pidieron que lo acompañaran a declarar a la comisaría.

Entonces quedó implicado en la causa donde se investiga el homicidio de Serra, ocurrido la mañana del 24 de noviembre de 2012 en pleno microcentro de la ciudad.

De acuerdo al señalamiento de un familiar de la víctima en un video donde quedó registrada toda la secuencia del crimen, dice que es Claudio quien forceja por un arma, que finalmente tomó el homicida aún prófugo de la Justicia pero identificado.

Héctor tiene 68 años y es el padre de Claudio. El hombre decidió hacer público su reclamo porque está convencido de que su hijo es inocente, que no tiene nada que ver con el episodio. "Mi hijo fue a cenar esa noche con sus compañeros de trabajo a una despedida de la Universidad en el club Cuba Libre. Hay fotos de ese encuentro que lo demuestran. Estaba vestido con una camisa negra. Después es verdad que fue al boliche, pero cuando ocurrió el crimen quedó encerrado en el local porque el patovica advirtió de la balacera".

Esa versión la apoya en los resultados de antropometría de las imágenes que quedaron registrados en un video donde se observa la secuencia del homicidio. Esa prueba científica llegó a Tribunales el 22 de diciembre y ya fue observada por el fiscal Esteban Franicevich, y es parte de la causa que se tramita el juez de Instrucción 7, Juan Andrés Donnola.

Distintos. "Nosotros entendemos que los familiares de la víctima quieran encontrar al autor del crimen, somos cristianos y apoyamos esa búsqueda de justicia, pero señalan a alguien vestido con una remera gris que no tiene nada que ver con mi hijo, que llevaba puesta una camisa negra y quedó dentro del boliche", insistió Héctor.

Acompañado por otro hijo y el abogado Marcos Cella, el hombre, también empleado de la UNR, dijo no entender por qué con esos datos a favor el juez le denegó la libertad a Claudio. "Mi hijo fue testigo de la causa, nunca se negó a declarar. Estaba allí y conocía al conductor del auto. Pero llegó solo y se fue solo".

Esa versión es atendible pero se contrapone con otras que examina Donnola. Para el juez es clave la declaración del familiar, que en distintos fotogramas del video reconoce a varios de los partícipes de la trifulca, y también a Claudio. No obstante esa acusación, el juzgado también trata de corroborar la prueba a través de su cotejo con datos de la causa y medidas que se tomarán en las próximas semanas.

En tanto, Cella confirmó que solicitó la habilitación de la feria judicial porque apeló ante el juez de Instrucción en turno la denegatoria de la libertad del detenido, que ahora deberá revisar la Cámara Penal.

Hay una prueba científica que avala la inocencia de Claudio, quien se convirtió en una nueva víctima del caso", indicó el letrado.

El crimen. De acuerdo a la investigación, Serra salió del boliche Zoom tras mantener una discusión con otras tres personas. Se dirigió enfurecido al estacionamiento de Maipú 862 donde desafió a pelar a trompadas a un joven que tenía apuntado. Así se dirigió a un Chevrolet Astra rojo que conducía Treves.

Mientras Serra caminaba para el lado del conductor, un hombre se le acercó y sin que se percatara le disparó por la espalda al menos cuatro balazos calibre 40 que le provocaron la muerte. El tirador y otro hombre se metieron en el Astra y huyeron.

La declaración de Treves, que trató de apartarse del incidente, fue contradictoria. En diciembre de 2012 dijo que al salir del boliche para buscar su auto en la cochera se topó con Serra, quien comenzó a increparlo. Que escuchó los disparos y que el asesino, a quien no conocía, se subió a su auto con un compinche. Ambos lo amenazaron para que los sacara del lugar. Luego se bajaron y huyeron en la zona de Urquiza y San Martín, mientras que él se retiro a su casa.

Pero en abril de 2013, al ampliar su declaración, Ojudo dijo que la anterior iba contra "la verdad". Relató que esa madrugada había estado en un boliche del Patio de la Madera donde se encontró con dos muchachos. "Jony" y "Puni". A las 6.30 decidieron ir a Zoom y Jony le pidió que alcanzara a "unos conocidos".Dijo que no tuvieron problemas dentro del boliche y que a las 9.30 salió del local para sacar su auto, que Jony ya se había ido y lo esperaba a Puni en la cochera. En ese momento se entera de la disputa porque llegó Serra para increparlo. Escuchó los disparos y los conocidos de Jony se subieron al auto. Le pidieron que los llevara y se alejó manejando asustado.

De esos dos hombres que supuestamente balearon a Serra sólo dijo que pidieron ser llevados hasta el Fonavi de bulevar Seguí y Roullión.

Vinculado a un plan homicida

César Aron “Ojudo” Treves, de 31 años, esta atravesando un juicio por el crimen de Gustavo Serra luego de que la Cámara Penal confirmara en marzo del 2014 su procesamiento. Se le achaca “conducir el vehículo que transportó al autor material del hecho, que retiró el arma homicida de adentro del auto”, dijo la Cámara Penal. Pero también apareció mencionado en las escuchas que permitían inferir de un supuesto plan para asesinar al juez Juan Carlos Vienna (que investiga la causa de Los Monos), al fiscal de Cámaras Guillermo Camporini y al comisario de la División Judiciales de la policía de Rosario Luis Quebertoque.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS