Policiales

Piden que se indague a policías de la 7ª por la muerte de Franco Casco

Reclamo ante la Justicia Federal. Lo hicieron los abogados representantes de la querella y la familia del joven bonaerense que apareció en el río tras estar detenido.

Viernes 19 de Junio de 2015

"Estamos en condiciones de afirmar que nos encontramos muy cerca de poder llamar a indagatoria a los policías que aparecen como presuntos responsables penales" de la desaparición forzada y muerte de Franco Casco. Esa fue una de las frases coincidentes que manifestaron ayer, frente a los Tribunales Federales, los abogados que representan a los familiares del pibe oriundo de Florencio Varela que desapareció tras estar detenido en la comisaría 7ª de Rosario, en octubre pasado, y cuyo cuerpo apareció flotando en el río Paraná veinte días más tarde. "Las pruebas producidas en los últimos meses nos permiten confirmar nuestra hipótesis inicial de que Franco fue desaparecido por personal de la comisaría 7ª luego de haber estado detenido allí y de haber sido sometido a torturas y tormentos", indicaron los letrados.

Derrotero incierto. Franco Casco era padre de un niño de 3 años y llegó a Rosario el 29 de septiembre del año pasado para visitar familiares asentados en Empalme Graneros. La última vez que uno de los suyos lo vio con vida fue el 6 de octubre cuando fueron hasta la estación de trenes Rosario Norte a fin de que el muchacho regrese a Buenos Aires pero no consiguió pasaje y volvió a la casa de sus allegados. Luego salió de allí y nada más se supo hasta su hallazgo en el río. Poco a poco y con el empuje del Servicio Público de la Defensa Penal, se supo que estuvo detenido en circunstancias poco claras en la seccional 7ª y que la noche del 7 de octubre habría obtenido su libertad. Entonces hubo marchas y reclamos pidiendo su aparición hasta que agentes de Prefectura Naval lo hallaron sin vida en el Paraná, frente al Parque España.

En principio el caso fue investigado por el fiscal Guillermo Apanowicz, de la Unidad de Investigación y Juicio, pero su accionar fue duramente criticado por el defensor general de la provincia, Gabriel Ganón, quien exigió el cambio de jurisdicción al entender que se estaba ante una "desaparición forzada de persona". El 27 de noviembre la jueza penal Roxana Bernardelli decidió que la pesquisa por la muerte de Casco fuera calificada con esa figura penal. El juez federal Carlos Vera Barros aceptó la competencia de la investigación y delegó la pesquisa al fiscal Marcelo Degiovanni, recientemente reemplazado por Santiago Marquevich.

 

Convicciones. En ese marco, ayer a la mañana los abogados Guillermo Campana y Salvador Vera Roda, de la Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud; y Santiago Bereciartúa, representando a Secretaría de Derechos Humanos de Nación; reunieron a la prensa frente a los Tribunales federales de bulevar Oroño. A un costado de la maraña de micrófonos, Elsa y Ramón, los padres de Franco, miraban en silencio.

La primera novedad fue que la nueva autopsia que debía practicársele al cuerpo de Casco, programada para el martes pasado en Capital Federal, no se realizó debido a desavenencias organizativas. En abril la Justicia federal había ordenado la realización de una nueva autopsia a partir de la presentación de la Procuraduría contra la Violencia Institucional (Procuvin) y a instancias del defensor Ganon. Fue después de conocerse el resultado de un estudio de la cátedra de Biología Marina de la Universidad de Buenos Aires que determinó que el joven no murió ahogado.

"A la primera autopsia, realizada en el Instituto Médico Legal de Rosario, le faltan datos. Pediremos que el nuevo examen (en Capital Federal) se practique los primeros días de julio", indicó el abogado Guillermo Campana, uno de los profesionales que asesora a la mamá de Franco. Los querellantes entienden que de la autopsia saldrán datos con el suficiente peso para pedir el llamado a indagatoria de "los responsables penales" de la muerte de Casco, que a su entender son los policías de la seccional 7ª que estuvieron de guardia el 6 y 7 de octubre.

Si bien los abogados se mostraron cautos y pidieron disculpas por no profundizar respecto a las pruebas que tienen ("no queremos adelantarlas", dijeron), en la conferencia de prensa sobrevoló que la investigación avanzó en la hipótesis que siempre sostuvo la Multisectorial de justicia por Franco Casco. Y es que al muchacho lo mataron los policías rosarinos.

"Se pudo probar que Franco fue detenido el día 6 de octubre y no el 7 como alegaba la versión construida por la propia policía", indicaron los abogados. Este avance pone bajo la lupa a los efectivos que trabajaron durante la noche del 6 de octubre y todo el día siguiente, cuando oficialmente se informó que Casco fue puesto en libertad, algo que nunca pudo ser avalado con pruebas.

La segunda novedad es que los querellantes están a la espera de que el flamante fiscal de la causa, Santiago Marquevich (hijo del ex juez Federal de San Isidro), se haga cargo de la causa.

 

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