Piden perpetua para el acusado de matar y robar a un motociclista
El hecho ocurrió en noviembre de 2016 y la víctima fue César Barúa, quien en ese momento le enseñaba a su pareja a manejar el rodado.

Viernes 08 de Marzo de 2019

El fiscal Adrián Spelta solicitó la pena de prisión perpetua para un joven acusado de intervenir en un asalto con dos cómplices que en octubre de 2016 asesinaron a César Barúa, de 25 años, para robarle la moto en Ameghino y pasaje Buceo. El requerimiento acusatorio fue presentado ayer en el Centro de Justicia Penal durante una audiencia preliminar al juicio oral. Por el crimen hay otros dos acusados que eran menores de edad al momento del hecho y cuyas causas se tramitan en un juzgado de Menores.

Spelta acusó a Jonatan Alejandro Maldonado como coautor de un homicidio calificado criminis causa, es decir, cometido con el propósito de robar. Si bien está sindicado como quien manejaba la moto en la que se movía el autor del disparo, la teoría fiscal es que se trató de un plan común y todos deben responder por el resultado. El planteo, que adelanta el encuadre que sostendrá la Fiscalía en un futuro juicio oral, fue realizado ayer al mediodía ante el juez Hernán Postma.

Con su esposa

Maldonado, de 25 años, está preso desde noviembre de 2016, días después de que Barúa fuera atacado mientras le enseñaba a manejar la moto a su esposa Sonia, en Ameghino y pasaje Buceo. A las 19.30 del 27 de octubre de aquel año, tres hombres en una moto roja y negra se pusieron a la par del rodado en el que iba Barúa como acompañante de su pareja. Uno de los agresores apuntó con un arma a Barúa y le exigió que le entregara la moto. El muchacho así lo hizo y salió corriendo para protegerse. Pero, según la reconstrucción fiscal del caso, uno de los ladrones lo persiguió y cuando lo alcanzó intentó robarle la mochila que llevaba.

Segundos antes Sonia, la esposa de Barúa, se había bajado asustada del vehículo pidiendo ayuda a los gritos. Un vecino la escondió en su casa mientras César se arrojaba sobre los yuyos con un balazo en una pierna y el maleante lo seguía para robarle la mochila. Entonces ese delincuente lo ejecutó con un balazo a sangre fría en el pecho. Después se subió a la moto Rouser 200 de la víctima y escapó mientras sus cómplices se esfumaban en el rodado en el que habían llegado disparando al aire.

Testigos directos

Todo eso ocurrió ante la vista de un policía que, según la teoría fiscal, no intervino y por lo tanto no evitó que los asaltantes huyeran. Tras el ataque un vecino subió a Barúa a un auto y lo llevó al Hospital de Emergencias donde fue operado y murió poco más tarde.

Maldonado fue detenido días después en una vivienda de Centeno al 3700, en el suroeste de la ciudad. En el allanamiento los efectivos secuestraron 12 celulares y una moto de similares características a las descriptas por los testigos del crimen pero no se encontró el arma homicida.

"Míreme a los ojos. Yo no fui. No quiero perder a mi familia por algo que no hice", dijo el detenido en la primera audiencia imputativa, cuando la jueza Mónica Lamperti le dictó la prisión preventiva.

Entre los testimonios mencionados en la acusación figura el de Sonia, pareja de la víctima: "El conductor le dijo a César «quedate quieto». Entonces frené, salí corriendo y escuché detonaciones. Al rato volví, lo vi herido y se habían llevado la moto. El que lo apuntó tenía cutis trigueño y pelo corto".

Otra testigo señaló que escuchó tiros y cuando salió a la calle, vio "al muchacho (Barúa) herido, sentado de espaldas. También a dos tipos que se escapaban en una moto mientras que otro iba en la otra moto".