Piden hasta 32 años de prisión para acusados de matar a un comerciante
Se trata de tres hombres que llegaron a juicio por el homicidio de Edgardo Giménez, ocurrido en octubre de 2013 en Granadero Baigorria

Jueves 23 de Noviembre de 2017

Con el pedido de penas de hasta 32 años de prisión para los imputados y el desgarrador relato de la madre de Edgardo Giménez, el comerciante de 34 años asesinado a balazos durante un robo a su negocio de Granadero Baigorria el 30 de octubre de 2014, comenzó en Tribunales el juicio oral y público contra tres de los cuatro acusados por el hecho (el otro permanece prófugo tras haber recibido la libertad por error). La defensa de los imputados, en tanto, solicitó la absolución para todos.

La jueza Hebe Marcogliese, presidenta del Tribunal que integra junto a Gonzalo López Quintana y Rodolfo Zvala, abrió el trámite con la presentación de las partes. Como fiscales actúan Pablo Pinto y Georgina Pairola; como contraparte María Laura Maenza, del Servicio Público de la Defensa Penal (Spdp). Y en el banquillo de los acusados están los hermanos Carlos Andrés y Fernando Daniel D'Angelo, de 31 y 27 años respectivamente, y Néstor Fabián "Cumbia" Robledo, de 48.

En su alegato, el fiscal Pinto desglosó el incidente que terminó con la vida de Giménez en dos hechos. El primero y más grave fue el robo y homicidio del comerciante y la muerte de uno de los delincuentes, Sebastián Alejandro Alba, a consecuencia del cruce de balas dentro del negocio "La casa de la porcelana". El segundo incidente ocurrió el 9 de diciembre del mismo año (ver aparte) cuando detuvieron a dos de los cinco sospechosos.

El crimen

Pinto recordó que Giménez atendía el negocio y estaba solo pasadas las 11.30 porque su madre había salido a realizar compras y su padre estaba en Buenos Aires. "Llegaron al local cinco personas con armas de fuego y con intenciones de robo. Eran Sebastián Alba, Joaquín Pérez y los tres acusados presentes. De los cinco solamente hay tres, Alba murió y lamentablemente Pérez no está porque se encuentra prófugo, como es de público conocimiento, ya que se le otorgó la libertad en junio por parte del Servicio Penitenciario (SP) en circunstancias cuanto menos irregulares y que a la fecha se investigan", describió el fiscal.

Mencionó que al momento del crimen "Robledo y Carlos D'Angelo estaban prófugos de la Justicia ya que se evadieron mientras cumplían condenas efectivas por robos calificados. Alba y Pérez también cumplían penas pero tenían salidas laborales".

Los cinco maleantes llegaron a bordo de dos autos robados: un Nissan Tiida patente HRB992 y el Peugeot 408 negro , ambos con dominios falsas. "Sustrajeron 2 mil pesos de la caja, documentación de un auto de Giménez y 3 mil pesos que estaban en un portadocumentos".

"Mientras se desarrollaba el robo comenzó un intercambio de disparos producto del cual Alba efectúa un tiro con una pistola calibre 9 milímetros, en tanto que Giménez reacciona con un revólver calibre 32 largo marca Taurus y dos balazos impactaron en el cuello y antebrazo izquierdo de Alba ocasionándole la muerte", dijo Pinto.

Según esa reconstrucción, Andrés D'Angelo hizo al menos seis disparos con una pistola 9 milímetros por la espalda de Giménez y dos dieron en el hemitórax derecho y salieron por el abdomen provocándole la muerte.

Los maleantes se dieron a la fuga en el Peugeot y abandonaron el otro vehículo y a Alba agonizante. "Fue el propio Alba el que le dijo a personal de Gendarmería Nacional con qué personas había llegado al lugar", refrescó Pinto sobre un dato clave.

Como parte del material probatorio enumeró que se secuestraron dos armas: una calibre 32 y otra 9 milímetros, vainas 9 milímetros y material balístico. "Con la información que aportó Alba y la que surgió de su celular secuestrado en el lugar del hecho, se realizaron peritajes y averiguaciones que permitieron concluir que todos los mencionados fueron los autores de homicidio en ocasión de un robo", encuadró Pinto.

El pedido

Luego Pinto pidió 30 años de prisión efectiva para Carlos D'Angelo como coautor de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego, dos hechos de portación ilegal de arma de guerra, coautor de encubrimiento agravado por el animo de lucro, adulteración de numeración de objeto registrable (dos hechos) y resistencia a la autoridad en concurso real. Y solicitó llevarla a 32 años y 10 meses al computar una condena anterior que pesaba sobre el imputado.

Para Fernando D'Angelo, sin antecedentes condenatorios, Pinto requirió 20 años de prisión efectiva como coautor de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego, autor de portación ilegal de arma de guerra, coautor de encubrimiento agravado por el animo de lucro y adulteración de numeración de objeto registrable.

Finalmente, para Robledo pidió 25 años de cárcel por coautoría de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego, dos hechos de portación ilegal de arma de guerra, dos hechos de encubrimiento agravado por ánimo de lucro, dos hechos de adulteración de numeración de objeto registrable y resistencia a la autoridad. Como este hombre también tenía una condena anterior a 7 años y 6 meses de prisión de 2011 con declaración de reincidencia, el fiscal pidió que se la unifique y se lo condene a 32 años y 7 meses de prisión.

A su turno, la defensa indicó que demostrará en el juicio que "Giménez tenía armas de fuego en su poder, que hubo un tiroteo pero que el primero que empezó a disparar fue el comerciante". Según la abogada "ninguno" de sus defendidos "ocasionó el disparo mortal". Y sostuvo que "la Fiscalía no podrá acreditar el homicidio en ocasión de robo" y que las personas que están en juicio hayan ingresado al local con intenciones de robo.

Desgarrador

Más tarde declaró el coordinador del Centro de Monitoreo de Granadero Baigorria, Mauro Egidi, quien reconoció filmaciones e imágenes de los autos involucrados en el hecho; y la madre de Edgardo, quien estremeció a los presentes con sus dichos.

María de las Gracias Enriquez, de 69 años y vestida de negro, se sentó frente a los jueces y recordó el instante trágico en el que ocurrió la muerte de su hijo. Contó que ese día estaba sola con él, pero no en el momento del robo porque salió a un supermercado cercano.

"Cuando vuelvo veo muchos uniformes verdes, todo lleno de gendarmes. Mi hijo quedó a cargo del negocio", recordó. Luego el fiscal le pidió que dibujara en un pizarrón un croquis del lugar.

La mujer narró el difícil momento que atravesó cuando regresó a su casa. "Mi hijo estaba en el suelo, plano. En la puerta de una galería. «Hijo mío», le dije. El me tiró las manos para decirme algo, pero no pudo. Me dijeron que no lo tocara, giro para un costado y veo al perro muerto".

A pesar del angustiante trance y mientras su marido no dejaba de llorar entre el público, la mujer terminó de hilvanar los pasos que siguió ese día cuando fue trasladada al hospital de Granadero Baigorria. Allí los médicos le dijeron que "no había muchas posibilidades". Un rato más tarde, mientras estaba con su nuera, le avisaron que su hijo había fallecido.

El juicio prosiguió con la declaración de dos vecinas que observaron parte de la secuencia del robo. En tanto, desde hoy las audiencias avanzarán sin el cuarto implicado (quien por estas horas está en condición de prófugo) con los testigos de actuación y la declaración de Gabriela Giménez, una hermana de la víctima que fue testigo de la circunstancia del robo y que lleva adelante una lucha incansable con marchas que reclaman el esclarecimiento del caso y justicia por Edgardo.

Acusados. Néstor Fabián Robledo y los hermanos Carlos Andrés y Fernando Daniel D'Angelo, con sus defensoras.